Si Nicola se plantea cambiar de sistema, el regreso de Mazzocchi será muy importante: el técnico ya trabajó con él con excelentes resultados en la Salernitana.
En un 4-4-2, Mazzocchi podría jugar de lateral derecho, con Hainaut más adelantado por la misma banda. En el otro costado, Haps y Correia cubrirían la banda izquierda.
En el centro de la defensa, la experiencia de Juan Jesus deberá marcar la diferencia, con Bella-Kotchap como favorito para acompañarlo. En el centro del campo, además de Busio, cuando regrese de su lesión, jugará uno entre Basic, Sohm y Kike Perez.
Dada la abundancia de jugadores de banda en la plantilla del Venezia, el 4-4-2 permitiría a Nicola ajustar mejor al equipo en defensa y, al mismo tiempo, aprovechar mucho el juego por las bandas.
Y luego está el ataque: será fundamental sacar el máximo partido a Akor Adams, ese delantero físico que Nicola siempre ha tenido en sus equipos y que necesita para que funcione su juego ofensivo. En la Salernitana, por ejemplo, obró el milagro con la pareja Djuric-Bonazzoli, similar en ciertos aspectos a la formada por Adams y Yeboah.
Una variante interesante podría ser Lauberbach, con sus 194 centímetros: un perfil perfecto al estilo de Djuric, al que Nicola tuvo tanto en Salerno como en Cremona.