La Selección mexicana está enferma y no hay cura a la vista

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@miseleccionmx
La selección Sub 21 era favorita para repetir el campeonato conquistado en 2014, pero no pudieron avanzar de la fase de grupos.

Hace diez años, una generación fracasó, fue también ante Haití. Esa selección dirigida por Hugo Sánchez debía ganar al menos con seis goles de diferencia para avanzar a las semifinales del Preolímpico de Concacaf, le faltó uno. Esa noche, los balones que golpearon el poste y los que pasaron por encima fueron una confirmación del diagnóstico. 

La generación que quiere huir de la epidemia del fracaso cayó. Esta vez, en Barranquilla, resultó peor. México perdió contra Venezuela, también contra El Salvador y pese a que la Vinotinto hizo parte de su tarea, fueron incapaces de vencer a Haití, una selección de menor infraestructura e historia. La enfermedad ya estaba diagnosticada, no ha alcanzado una década para curarla. 

¿Ocho años serán suficientes? "Los jugadores que tienen entre 16 y 24 años son los que apuntan para 2026", dijo Guillermo Cantú, director general deportivo de la FMF. Está claro, en esta selección Sub 21 recaen las esperanzas de, por lo menos, emular las participaciones del Tricolor como anfitrión en los Mundiales.

La renovación de la FMF ya fue anunciada, no así el proyecto que pretende guiar a los representativos al éxito. Al tiempo que las plantillas se llenan de extranjeros -algunos con pasado inmediato poco prometedor- la Liga MX hace el intento, en el Apertura 2018 los equipos estarán obligados a dar un mínimo de minutos a jugadores jóvenes, el castigo va directo a los puntos. Al "Tuca" Ferretti le preocupan poco. 

La afición tiene prohibido ilusionarse porque el discurso va por camino distinto al de los hechos. La categoría que hace menos de un mes jugó la final ante Inglaterra en Toulon también fue derrotada por Haití en Colombia; pero compitió un equipo distinto, seis de ellos: César Montes, Uriel Antuna, Jonathan González, Jesús Godinez, Roberto Alvarado y Gerardo Arteaga fueron negados por sus clubes para participar en los Juegos Centroamericanos. 

"Nos tomaremos el tiempo, sin prisas, pero sí que es muy importante", dijo Cantú en referencia al proyecto que habrán de diseñar en algún momento. El verano cierra lejos del éxito en Rusia, con el banquillo vacío y talento sin rumbo en la generación responsable del Mundial del 2026. Malas noticias: no hay cura a la vista. 

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