EL LARGO VIAJE

El camino de Cristiano Ronaldo hacia la cima

Por Goal

Los inicios de Cristiano Ronaldo en Santo Antonio, un barrio montañoso de Funchal, Madeira, no podrían haber sido más humildes.

Nació el 5 de febrero de 1985, el menor de cuatro hermanos: dos niñas y dos niños. Su madre, María Dolores dos Santos Aveiro, era cocinera y su padre, José Dinis Aveiro, jardinero. Juntos trabajaron muy duro para satisfacer las necesidades básicas de su familia.

Fue José quien se aseguró de que el joven Cristiano tuviera una infancia llena de fútbol. Como utillero del club local, el Andorinha, llevó a su hijo más pequeño hacia un camino que lo llevaría a convertirse en uno de los mejores futbolistas que se ha visto, un rostro reconocido en todo el mundo, con una identidad muy marcada: creencia en sí mismo, determinación, resiliencia, fuerza y calidad.

La carrera futbolística de Ronaldo lo llevó del Andorinha al Nacional y luego a dejar la isla para ir al Sporting CP, donde finalmente fue fichado siendo sólo un niño de 12 años después de luchar en una prueba de tres días que habría frenado a niños con menos carácter.

"Cuando era pequeño, era como otros niños", dijo a Goal su padrino y la figura clave de su fichaje al Nacional, Fernao Barros Sousa. “Pero tenía algo diferente a los demás y era que jugaba mucho al fútbol. Incluso desde una edad temprana. Cuando los otros niños estaban estudiando, él ponía sus libros en el asiento trasero para jugar al fútbol".

Sin embargo, una vez que llegó a Lisboa, el joven Ronaldo tuvo que volver a probar su capacidad de supervivencia. La capital era un lugar difícil para un joven escuálido que estaba solo, y le habría sido fácil permitir que sus dudas se adueñaran de él.

Joao Marques de Freitas, socio del Sporting que participó en el traslado del joven a la capital, explicó que "para él fue muy difícil adaptarse en Lisboa porque los madeirenses tienen una pronunciación muy diferente a la de aquí. Cristiano tuvo problemas en la escuela, se reían de él, y aguantó. En cierto punto quiso irse, pero afortunadamente se quedó. Pasó por un mal momento".

Casi llegó un punto de no retorno: Ronaldo era tan infeliz que regresó brevemente a casa en Madeira. Después de una charla con Barros Sousa, volvió al avión para regresar al continente, después de haber superado sus dudas, y una vez más se encontraba en camino a forjar su leyenda.

Pero el éxito no llegó por casualidad. Incluso como joven promesa, la ética de trabajo de Ronaldo era insuperable, como explicó su compañero de equipo de la academia, Christopher Pilar: "Ronaldo era diferente debido a todo el trabajo que hizo, no tanto durante las sesiones de entrenamiento, sino después de ellas. Siempre se quedaba y practicaba media hora adicional en las partes en las que tenía más dificultades”.

“La forma en que entrenaba, la forma de motivar a sus compañeros de equipo, la forma en que los corregía, su voluntad de ganar, su voluntad de impresionar, fue superior a la de todos los demás. Todos queríamos jugar al fútbol y complacer a nuestros padres. Pero no para él, su sueño no era solo complacer a su familia, sino a todos los que lo miraban".

Ronaldo tuvo un éxito brillante en el Sporting, jugando solo una temporada para el primer equipo antes de marcharse a uno de los clubes más grandes del mundo, el Manchester United.

A los 18 años aún le quedaba mucho por hacer pero ya le otorgaron la icónica camiseta con el 7 que habían llevado grandes jugadores como George Best, Eric Cantona y David Beckham.

"Se definió a algunos jugadores como el nuevo George Best, pero esta es la primera vez que esto ha sido un elogio para mí", dijo el norirlandés, una figura icónica de los Red Devils, en 2004.

Ante esta enorme carga de expectativa, cualquier jugador de menor categoría podría haberse venido abajo, pero en su lugar, se convirtió en una fuente adicional de motivación.

"Me vi obligado a estar a la altura de tal honor", diría Cristiano en 2007.

Wayne Rooney elogia la confianza en sí mismo de su ex compañero de equipo en su autobiografía: "Si hay una persona que crea más en sí mismo que Ronaldo, no lo he conocido todavía."

En el vestuario, Ronaldo se mostró optimista al afirmar que se convertiría en el mejor, en una leyenda de Inglaterra: "Nos dijo que quería ser el mejor jugador del mundo, que estaba desesperado por ser el mejor. En los vestuarios antes de la temporada 2006-07, noté algo diferente en él. Era más grande. Había regresado de la Copa del Mundo en Alemania musculoso y reforzado, como si hubiera estado haciendo pesas todo el verano.

En el terreno de juego en la pretemporada, había comenzado a dejar las filigranas y jugadas de fantasía y a centrarse en rematar. Sí sé una cosa: este cambio en Ronaldo no se produjo por suerte. Trabajó muy duro. Cuando lo vi entrenar o lo vi marcar goles grandes por diversión en los amistosos de pretemporada, pensé que realmente podría convertirse en el mejor jugador del mundo".

Ronaldo ganó todo lo que podía ganar en Old Trafford, incluido el primero de sus cinco Balones de Oro antes de apostar por un nuevo desafío con el Real Madrid.

Estuvo queriendo irse al Bernabéu durante un año, hasta que finalmente le concedieron su deseo al convertirse en el jugador más caro del mundo, con un precio de 94 millones de euros. Cuando fue presentado a los aficionados del club congregó a 80.000 en el estadio.

Sólo los mejores podían soportar la presión de jugar para un club tan grande y que había pagado un precio sin precedentes, y aún así Cristiano demostró ser digno de ello, elevándose a un estatus de superestrella que superaba los límites del deporte.

Por supuesto, su fama fue sostenida persistentemente por sus notables logros en el campo, donde mantuvo su habilidad particular para aparecer en los grandes momentos, ya fuera en un Clásico contra el Barcelona o en un penalti decisivo en la final de la Champions League contra el Atlético de Madrid. Cuando el Real necesitaba a Ronaldo, Ronaldo respondía.

Incluso se reinventó a sí mismo, cambió para convertirse en un delantero centro de calidad sin igual, convirtiéndose en el máximo goleador del club por el camino, superando a grandes como Ferenc Puskas, Alfredo Di Stefano y Raúl.

En medio del ambiente que se vive en el Madrid, donde incluso las leyendas pueden ser aplastadas por la presión, Ronaldo en cambio triunfó. Además de otros cuatro Balones de Oro, ayudó al equipo a ganar muchos títulos que incluyen cuatro Champions League, tres de ellas consecutivas, antes de que eligiera marcharse a la Juventus en busca de un nuevo desafío en el verano de 2018.

En Turín, se enfrentaría a las críticas que sugerían que que era demasiado viejo para ser digno de que pagaran 100 millones de euros por su fichaje. Sumar tres goles en sus primeras siete apariciones en la Serie A fue un arranque demasiado lento, pero solo por sus increíbles precedentes, y pronto eliminaría el ruido de las críticas al llevar a Juventus a los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Una vez más, demostraría su habilidad infalible para llegar a su mejor rendimiento cuando la situación lo reclamaba, anotando un increíble 'hat-trick' para ayudar a la Juve a superar al Atlético de Madrid y remontar una eliminatoria que parecía estar imposible.

El Ajax se le resistió a los italianos, pero Ronaldo contribuyó con sus dos goles en una eliminatoria ajustada y ayudó a ganar otro título de la Serie A.

El siguiente desafío llegó a a nivel internacional en la Nations League. Al igual que a nivel de clubes, Ronaldo ha demostrado ser una inspiración para su país y llegó al torneo habiendo anotado 88 goles en 157 partidos desde su debut en 2003.

Ahora tiene la oportunidad de hacer historia al convertirse en el primer equipo que gana la nueva competición de la UEFA, con el incentivo adicional de hacerlo en casa.

La Eurocopa 2004 fue una decepción para Cristiano y sus compañeros de equipo en Portugal, ya que perdieron ante Grecia en la final, pero logró que los que le rodeaban triunfaran en Francia 12 años después contra todo pronóstico.

Ahora, como un experimentado internacional, el jugador de 34 años logró traer una alegría más a su país natal este verano. Suiza intentó frenarlo en su camino hacia la final, pero los superó con un sorprendente 'hat-trick' para sellar una victoria por 3-1 en Oporto este miércoles.

Holanda era el siguiente desafío de Portugal, y Cristiano actuó como líder para ayudar a guiar a su país hacia otro título importante, así Portugal se convirtió en el primer ganador de la UEFA Nations League.

Es un jugador que ha demostrado a lo largo de su carrera legendaria que tiene un apetito feroz por superar las dificultades, lo que lo convierte en un modelo a seguir para todos aquellos cuyo objetivo es alcanzar la excelencia.

El trabajo duro, la dedicación y una firme creencia en sí mismo han sido el combustible para llevar a Ronaldo a un estatus de inmortalidad en el deporte que ama.

Cristiano Ronaldo es el embajador de la marca Clear desde 2009 y ahora participa en la campaña Keep a Clear Head. Haz clic aquí para saber más.