Real Madrid 0-2 Real Sociedad: Real crisis
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La Real Sociedad asalta el Bernabéu ante un rival apático que deja atrás la Liga. Vinicius fue el único rayo de esperanza madridista.

Uno de los pocos detalles rescatables del Real Madrid de Solari es su capacidad de resucitar equipos que parecían muertos. El miércoles ya tropezó ante el Villarreal, y en el Día de Reyes se ha visto superado por una Real Sociedad que llegaba a la cita con cuatro derrotas seguidas y nuevo técnico. En el regreso de Imanol al banquillo donostiarra, los txuri-urdin enmudecieron al Bernabéu (0-2).

Esta vez al rival blanco le bastaron tres minutos para adelantarse en el marcador. Aunque el Real Madrid brindó el Mundial de Clubes a la afición, en una muestra de que el equipo aún puede lograr éxitos, la realidad se hizo patente cuando Mikel Merino logró fugarse de Marcelo y perfiló el área, cayendo derribado por Casemiro. La oportunidad desde el punto de penalti no fue desaprovechada por Willian José, quien llevaba sin marchar desde la sexta jornada.

Desde ese momento el Real Madrid volvió a caer en los errores de jornadas pasadas. Aunque intentó el empate por todos los medios, lo hizo por momentos con una sensación de impotencia ante la falta de profundidad y forma de muchas de sus figuras. La única excepción fue Vinicius, quien debutaba como titular en Liga ante la baja por lesión de Gareth Bale; una vez más, Isco quedó relegado al banquillo.

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En la segunda parte se mantuvo la misma dinámica, aunque esta vez con errores defensivos que permitieron más llegadas donostiarras. El conjunto de Imanol apostó por Oyarzabal y Januzaj en los extremos, con Merino de enganche, que otorgaron especial protagonismo al belga. Aunque Solari movió ficha con la entrada de Isco, sus planes se vieron truncados por la expulsión de un desacertado Lucas Vázquez.

Y aún en inferioridad numérica, si el Real Madrid siguió con opciones hasta el final fue tan solo por el descaro y el desborde de Vinicius. El brasileño intentó por todos los medios, corrió hasta quedar exhausto, e incluso estuvo a punto de forzar un penalti claro de Rulli que tan solo el colegiado no apreció. El guardameta argentino, en su vuelta a la titularidad, tuvo una actuación inspirada ante los más de 20 remates de su rival.

A cinco minutos del final, Rubén Pardo firmó la debacle madridista al cabecear un centro de Willian José. Más allá de la situación blanca, que puede tornarse crítica si ofrecen una mala imagen ante el Leganés en Copa, ha destacado el mérito de una Real Sociedad que ha sabido encarar su crisis particular tras el cese de Asier Garitano. La victoria donostiarra en el Bernabéu sirve para que vuelvan a creer en sí mismos. Llevaban quince años sin ganar en este escenario.

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