Levante - Valencia (2-2): Jarabe de palo en el derbi de la capital del Turia
LaLiga
Roger Martí firmó un doblete y Gameiro estrelló dos balones contra la madera.

El Valencia, con un hombre más sobre el terreno de juego durante el último cuarto de hora de partido, fue incapaz de marcharse al parón por selecciones con una victoria a costa del Levante en el derbi de la capital del Turia al empatar (2-2) en el Ciutat de Valencia y reponiéndose hasta en dos ocasiones de los dos goles marcados por el conjunto dirigido por Paco López. De esta manera, el equipo de Marcelino sigue sin conocer el triunfo en este curso y se ha dejado ya siete de los nueve puntos que ha habido en juego hasta la fecha.

Marcado por las altas temperaturas y una fatigosa sensación de humedad, Roger Martí empezó a decantar la balanza del derbi a favor del equipo granota desde bien pronto. Las repetidas facilidades que otorgaba el Valencia en defensa no fueron desaprovechadas por los granotas, con un Morales que sorteó la entrada a ras de suelo de Wass para ganar metros con una portentosa cabalgada que finalizó Boateng a duras penas y que embocó a gol Roger Martí tras un mal blocaje de Neto.

La diana espoleó a un equipo blanquinegro que tardó tres minutos de reloj en igualar la contienda. Un centro medido de Carlos Soler desde la derecha fue cabeceado a gol por Denis Cheryshev, ante la atenta mirada de un Coke Andújar que lo vio pasar como un rayo. A raíz de ahí, el Valencia despertó del letargo y comenzó a comandar el partido, pudiendo ponerse por delante hasta en un par de ocasiones. La más clara llegó en los pies de un Gameiro que, como ya le pasaba como jugador del Atlético, envió fuera lo que toda la grada visitante vio dentro.

La pausa de hidratación le sentó al Levante como la marmita del druida a Obélix. Una vez reiniciado el parón, Bardhi se sacó un balón en largo de la chistera que Roger Martí no desaprovechó. Le ganó la espalda a Gabriel Paulista, pinchó con clase el balón llovido y cruzó al palo largo para hacer inevitable la estirada de Neto. El doblete del ‘Pistolero’ fue todo un jarro de agua fría para un Valencia que tardó en reponerse y volver a meterse de lleno en el partido.

El artículo sigue a continuación

Porque el equipo valencianista funcionaba a cabezadas, como el que se resiste a dormirse la siesta pero acaba atrapado por los tentáculos de Morfeo. Pedía intensidad Marcelino desde la zona técnica y encontraba el estímulo de Carlos Soler. El canterano forzó un penalti con una finta que devoró Toño García. Estrada Fernández no necesitó el VAR para confirmar la pifia del lateral granota y Dani Parejo, desde los once metros, fusiló a un Oier Olazábal al que no le dio tiempo ni para adivinar el lado del golpeo.

La igualada trajo consigo un sinfín de transiciones que, a los puntos, pudo descantarse a favor del Valencia. Y no lo hizo por un Gameiro muy fino en los desmarques y en las rupturas pero totalmente desacertado de cara a portería. Hasta en dos ocasiones desperdició sus ocasiones de gol con remates a la madera, primero con un disparo que tocó ligeramente Oier para desviar al palo y después para imponerse en el salto al guardameta y peinar un cabezazo que se topó con el larguero.

La recta final obligó al Levante a multiplicar esfuerzos por la expulsión de Coke Andújar. Con un hombre más y gracias al vértigo que imprimió Ferrán Torres desde el costado, el Valencia acarició la victoria final con un gol de Santi Mina que no terminó por subir al marcador por estar en posición antirreglamentaria, una acción ratificada por el VAR.

Comentarios ()