Celta 0–0 Leganés: Los vigueses no logran sortear el muro de Pellegrino
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Más allá de un remate de Maxi contra el travesaño, el conjunto celeste no supo hacer frente a una inspirada defensa.

Empate sin goles entre Celta y Leganés, en un encuentro donde los vigueses hicieron todo lo posible por llevarse los tres puntos. Y con todo, se marcharon de vacío de su propia casa. Los celestes se esforzaron al máximo para romper el sistema defensivo madrileño, pero su 80% de posesión al final del partido se tradujo solo en dos remates a puerta. Los pepineros suman así su sexto encuentro de Liga sin perder, la mejor racha desde que están en Primera División.

Cardoso repitió once titular por tercera jornada consecutiva en busca de la victoria, ante un Leganés cada vez más cómodo con su sistema de cinco defensas. Si bien es cierto que el Celta dominó la primera parte sin discusión, no supo traducirlo en remates a portería. Y eso que Boufal, el más inspirado de los suyos, llegó a dejar sentados a tres defensores en el área para caer derribado por Bustinza cuando ya encaraba a Cuéllar: el árbitro no vio penalti tras consultarlo con el VAR.

Los madrileños pusieron el cerrojo ante el juego asociativo vigués, y aun renunciando a la posesión llegaron a tener dos oportunidades claras: un disparo de En-Nesyri a bocajarro en los primeros minutos, detenido por Rubén, y un testarazo de Vesga en acción a balón parado.

En la reanudación la tendencia se exageró aún más, con un Celta que tocaba y tocaba sin romper el muro defensivo blanquiazul. Sin embargo, las llegadas locales eran cada vez más claras: Maxi Gómez llegó a estrellar un cabezazo en el travesaño, seguido por un trallazo de Brais salvado in extremis por Cuéllar. Pellegrino no reaccionó hasta diez minutos del final, y lo hizo más bien obligado por la lesión de Carrillo que por imaginación para corregirlo: las bajas en su plantel no le daban demasiadas opciones.

Con un Celta cada vez más nervioso ante la falta de acierto, el Leganés quiso sorprenderle con presión en los minutos finales. Cuéllar aún tuvo tiempo de salvar a su equipo en un remate solitario de Brais, facilitado por un taconazo previo de Sisto que despistó a los centrales pero no al guardameta. Y sin ser capaz tampoco de aprovechar las jugadas a balón parado, Balaídos despidió el año sin cambios en el marcador.

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