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Barcelona

Ya ni siquiera el mejor Messi es suficiente

22:06 CET 9/1/20
Messi Atletico Madrid Barcelona Supercopa española
El cuadro azulgrana domina a un Atlético que se basta con tres fogonazos para anular uno de los mejores partidos del Barcelona y plantarse en la final


EDITORIAL

Ya ni siquiera la mejor versión de Leo Messi, líder absoluto en uno de los mejores partidos del cuadro azulgrana esta temporada, basta para alcanzar las finales. Porque a pesar de que regresara el Barcelona de las grandes ocasiones en el King Abdullah, al que por primera vez en un espectáculo futbolístico local pudieron acudir mujeres -aunque pocas en relación al número de hombres-, los jugadores de Ernesto Valverde ofrecieron un recital de juego que no se tradujo en dominio del marcador. Y eso que con Arturo Vidal como gran novedad en el once el Barcelona sometió al Atlético en un crescendo barcelonista que acabó encerrando a los colchoneros, que poco pudieron hacer ante un equipo capaz de hacerse con el 75% de la posesión durante el primer tiempo y que demostró también el dominio en las áreas, aguando las -pocas- ocasiones de los de Diego Simeone y obligando a Jan Oblak a lucirse en muchas otras. Eso sí, lo que el Atlético tuvo en su mano no dudó en aprovecharlo.

Porque a pesar de que el dominio y la intensidad hubieran sido azulgrana durante los primeros cuarenta y cinco minutos, bastó cambiar a Héctor Herrera al descanso para dar entrada a un Koke Resurrección que le dio duro al Barcelona marcando a los dieciocho segundos después de retomar el juego. Eso cuadró a los futbolistas de Valverde y, más que a nadie, a Messi. Consciente de que el juego de las últimas jornadas no ha sido el mejor y de que las críticas se acumulan, el rosarino, hasta entonces omnipresente, asumió todavía más responsabilidad de la que se le exige al mejor de los mejores y apenas tardó cinco minutos para sacar petróleo de un barullo en la frontal con un remate seco con la diestra -no le marcaba a los colchoneros con su pierna mala desde otoño de 2009- que estableció el 1 a 1.

Tan desbocado como ordenado en todas sus líneas se fue el Barcelona a buscar la victoria. De nuevo Messi en dos ocasiones y luego Antoine Griezmann con una vaselina pusieron a prueba a Oblak antes de que en el 62 Jordi Alba colgara un centro que Luis Suárez remató para que el balón encontrara la mano de Oblak pero en esta ocasión en lugar de alejarlo de la zona de peligro se lo dejó tibio a Griezmann para que pusiera la cabeza y enviara el esférico al fondo de la red. El VAR incluso le retiraría, de forma inequívocamente correcta, dos goles a Messi y a Gerard Piqué antes de que Neto derribara a Ángel Correa en el área y Álvaro Morata volviera a establecer las tablas. Sin embargo, el mejor Barcelona de la temporada tiró el partido en el tramo final, cuando permitió al Atlético abrir una nueva brecha que esta vez sería insalvable.

Fue el propio Correa el que culminó una contra a falta de cuatro minutos para el final en la que Norberto Neto no pudo oponer mayor resistencia antes de que el 2 a 3 definitivo subiera al marcador y recordara al mundo que no basta con controlar y que nunca hay que relajarse, menos ante un Atlético que hizo lo que suele hacer el Barcelona esta temporada. Ignorar todo el campo para hacerse fuerte en las áreas y aprovechar la mortífera eficacia de sus delanteros. En esta ocasión la certidumbre en la zona de peligro la puso el Atlético y ni la mejor versión de Messi ni la mejor imagen que ha dejado el equipo esta temporada sirven para quedarse en Arabia Saudí hasta el domingo. Los barcelonistas verán la final por la televisión.