¡A la Copa, a la Copa, mi Betis juega! Cántico muy popular que el bético vitoreaba, cuando podía sentarse en la grada, el advenimiento de un torneo que históricamente le ha dado muchas alegrías a la entidad heliopolitana. Una competición maltratada y poco valorada, aunque ahora esté resurgiendo, que en la casa verdiblanca siempre ha sido querida y donde determinadas eliminaciones han sido motivo de andanadas de seria consideración. Hoy se abre el camino en esta competición para el Real Betis, estrenándose contra el UCAM Murcia. Pero, ¿qué hace que esta competición sea tan especial para el bético?
Las grandes alegrías del Betis llegaron en la Copa
El Betis ha conseguido ser campeón de Copa en 1977 y en 2005. La del 77, recordada mucho desde la propia entidad, tiene un especial valor simbólico por ser la primera edición con la actual denominación: Copa del Rey. También por la heroica forma con la que se logró doblegar al Athletic en la tanda de penaltis.
La de 2005, lograda en el Calderón ante CA Osasuna, sería el premio que no recibió el Betis en la final de la 96-97, donde perdió en el Bernabéu contra el FC Barcelona. Lorenzo Serra Ferrer dirigió desde el banquillo las dos finales, y también marcaba las directrices de un equipo que le plantaba cara al Real Zaragoza en la semifinal de la 93-94, y que caía en la prórroga en La Romareda. Una semifinal inesperada por eliminar al FC Barcelona en cuartos con gol de Juanito y por estar el Betis en Segunda división.
Muy celebrada pero más agridulce, con Serra Ferrer también en el club, fue la semifinal lograda en la 18-19. Setién acertó a meter a su equipo en semifinales y hasta se postulaba como favorito para pasar a la final después de la victoria en el Villamarín ante el Valencia. Pero la vuelta en Mestalla no fue la adecuada y el cuadro bético caía eliminado.
Un pasado reciente con más decepciones que alegrías
GoalQuizás dentro de este contexto se entienda mejor el porqué el aficionado verdiblanco no llega a comprender lo que se conoce vulgarmente como “tirar la Copa”. Una competición que te acerca a un título en pocos pasos con el añadido de poder participar en competición europea en esta edición. Por ello se temen los pinchazos del Betis, que también ha protagonizado serias decepciones en el torneo del K.O. Especialmente sonora fue la bochornosa eliminación frente al Cádiz CF. en su estreno en la campaña 17-18. Los amarillos consiguieron remontar el 1-2 de la ida endosándole un 3-5 en el Villamarín. Al bético le costó olvidar aquel agravio al que despidió con una señalada pañolada.
No menos importante y decepcionante fue el traspié en Vallecas del año pasado. Los penaltis dictaron sentencia para un equipo, el de Rubi, que logró ir a la ruleta de los once metros después de salvar el partido con el empate de Joaquín, en el minuto 85, y perdonar en la prórroga.
Sirvan ambos precedentes para ejemplificar la seria decepción que viviría el adepto, y adicto, de las trece barras si esta tarde le da al Betis por armar la marimorena.




