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Algo que jamás quise escribir

22:00 CET 9/1/23
Joao Félix Villarreal Atlético de Madrid 06122019
Joao Félix, salvo giro inesperado, se irá cedido al Chelsea hasta junio

Este es un artículo que jamás habría querido escribir. Al grano: João Félix ya es historia en el Atleti. Al menos, hasta junio. Patada a seguir. Si las negociaciones no se rompen, el portugués se irá cedido al Chelsea. Según fuentes de la negociación, esa cesión implica que el club de Londres abonará una tarifa de préstamo al Atleti y se hará cargo del salario del portugués hasta junio. Desde la prensa inglesa se señala que el club “blue” podría pagar una cantidad cercana a los 11 millones de euros, entre la tarifa de préstamo y la parte correspondiente del 50% del salario del jugador. La versión de quien esto escribe es que esas cifras serán sensiblemente menores. Quizá en torno a unos 8 millones. Hay más. La operación, a priori, no llevaría aparejada opción de compra, ni tampoco una compra posterior negociada. Un durísimo contexto para un club que pagó 127 millones de euros por un jugador al que aún le restan 54 millones pendientes de amortización. 

La traumática salida de João es un fracaso sin paliativos. Es un fracaso institucional del club, porque la mayor inversión de su historia, el que se suponía que sería el jugador franquicia del futuro del Atleti, se marcha por la gatera, sin traspaso para recuperar dinero y en calidad de cedido. Es un fracaso del entrenador, porque Simeone, al que se le paga por sacar el máximo rendimiento de sus jugadores, no ha sido capaz de sacar del luso todo el talento que lleva dentro, ni ha parecido tener mano izquierda cuando se requería. Y de propina, también es un fracaso de João, que ha sido incapaz de demostrar que podía ser el jugador que el Atleti necesitaba que fuera. Su talento, indiscutible, no ha bastado. Deja más destellos que continuidad, más lesiones que goles y más gestos para la galería que actuaciones determinantes’. João, que no es ningún niñato por más mala fama que se le quiera imputar, no ha derribado la puerta que debía derribar. Sin reservas, ni medias tintas.   

Jorge Mendes, el fenicio del fútbol mundial y el gran conseguidor de misterios sin resolver, se ha vuelto a salir con la suya. Si salía de esta, a Mendes había que llamarle ‘MacGyver’. Ya lo es. Ha vuelto a ‘colocar’ su mercancía. Cesión hasta junio y patada a seguir. Si se revaloriza, podrá diseñar otro negocio. Y si sale mal, el ‘marrón’ se lo comerá el Atleti. Un “win & win” de manual. Mendes es como la banca. Nunca pierde. ¿Por qué el Atleti acepta desprenderse en mitad de temporada por un jugador por el que llegó a pagar 127 millones de euros? Primero, porque la única oferta que ha llegado al Atleti ha sido de cesión. Hasta hace 48 horas, el club no tenía abierta ninguna negociación en curso por João. No llegó ninguna oferta de traspaso. Cero al cociente y baja la cifra siguiente.  

De ahí esta cesión, esta vía de escape, la única posible para el Atleti, que asume esta operación como un mal menor, incluso necesario. Alivia la tensión en el vestuario, corta de raíz una relación tóxica que lesionaba los intereses del club y aplaza la resolución final del culebrón hasta junio. Si la cesión sale bien, tendrá comprador en verano. Y si sale mal, ‘marrón’ para el cuerpo. El club destensa una relación enquistada, se ahorra la mitad del salario del jugador y recibe una compensación como tarifa de préstamo. ¿Por qué? Pues porque había algo mucho peor que una cesión hasta junio. Asumir que no habían ofertas buenas y que un jugador que quiere irse se tuviera que quedar seis meses más, aumentando la crispación. Ahora, a buscar sustituto en un mercado complicadísimo.

João sale pitando del club al que llegó encantado de la vida, porque ya no quería seguir ni un minuto más. Esa es la realidad. Si alguien cree que eso es blanquear a una directiva a la que he criticado con ferocidad, adelante. Si alguien cree que ha sido culpa de un entrenador al que uno defiende para no hacerle el caldo gordo al ‘nacionalmadridismo’ mediático, adelante. Y si alguien cree que João es demasiado bueno para jugar con este entrenador y este equipo, adelante. Adelante con los faroles. La realidad es que la atmósfera social era irrespirable, que nadie estaba cómodo y que el club no podía seguir alimentando un debate tóxico donde sólo perdía el Atleti. Cesión hasta junio. Patada a seguir. 

Posdata: Si alguien, se llame como se llame, no quiere estar en el Atleti, por los motivos que sean, adiós, suerte y gracias. Nada de dramas. Cero rencores. Ningún reproche. Eso sí, un consejo para el futuro. El Atleti necesita gente a la altura de su afición. Jugadores que se sientan orgullosos de vestir esa camiseta y que solo bajen la cabeza para besar el escudo. Gente que se quiera quedar y no irse.

Ruben Uría