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Tigres compitió en la final del Mundial de Clubes, pero la brecha entre América y Europa se amplía

Tigres hizo un partido digno, pero los dirigidos por Tuca Ferretti fueron superados por un Bayern Munich que nunca se empleó a fondo para sacar una mayor ventaja en el marcador, llevándose el Mundial de Clubes 2020 con marcador de 1-0.

El partido fue muy trabado, tuvo pocas acciones en las porterías y jamás los Felinos se vieron ampliamente superados en el cotejo, igualado durante los primeros 45 minutos y marcándose diferencias en el segundo tiempo.

Viendo las estadísticas de la contienda, la pelota fue repartida de manera equitativa. Los Bávaros tuvieron el 55%, y los dirigidos por Tuca Ferretti el 45%, su principal apuesta para este partido: Arrebatar el esférico a los alemanes y reducir la peligrosidad de sus posesiones.

Tigres tuvo una personalidad valiente, priorizó el orden y a través del juego posicional apostó por minimizar el ritmo vertiginoso del campeón de la Champions League. La derrota debe ser frustante, sabiendo las condicionantes del golrecibido y que solo pudieron disparar una vez a la portería.

Desde la pizarra, Bayern Munich sorprendió al inicio del compromiso, colocando una línea de cinco defensas, algo contrario a lo que suelen utilizar, que son los dibujos tácticos con cuatro zagueros. 

En últimas fechas, los dirigidos por Flick han disminuido la frecuencia con la que realizan la presión alta, pues habían promediado una considerable cantidad de goles encajados en esta misma campaña. Corregir sobre la marcha es otra clave del éxito.

Los campeones de Europa no resintieron las ausenciasde Boateng, Muller y Goreztka, dosificando esfuerzos y pareciendo que nunca pisaron el acelerador. Hasta este 11 de febrero, suman ya 11 partidos disputados en 2021, con lo cual el cansancio podía ser un factor si no se administraban correctamente.

Una final con pocas emociones, pero donde la lógica se impuso y el monarca europeo superó sin demasiadas contemplaciones al equipo americano. Pese a que en nuestro continente el futbol que se juega es de alto nivel, el poder adquistivo de las potencias de élite casi siempre marca la diferencia.

Para Tigres es un sabor agridulce. Comptieron al máximo de sus posibilidades en el torneo intercontinental, pero en la final se quedaron muy cortos en el intento de superar al poderoso rival. Seguramente, desde mañana trabajarán para alcanzar la anhelada revancha.

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