El negocio fue para Millonarios, aprovechando que Atlético Nacional fue muy irregular y le costó muchísimo encontrar fútbol en ataque, principalmente porque Barrera, Deossa y Pabón no encontraron un buen circuito de juego, ni tuvieron un buen soporte en Gómez, Candelo y Palacio.
Además, la mano del técnico recién apareció hasta el minuto 82, cuando el equipo había entregado claras señas de su incomodidad para jugar desde el primer tiempo. Una reacción tardía que sumó al conjunto de errores que impidieron que el Verdolaga sacara ventaja.
Sin un referente de área y con el equipo desconectado en sus líneas, al Albiazul se le hizo más sencillo sostener el muro defensivo, que no se vio exigido y que incluso le permitió algunas salidas rápidas con Valencia para encontrar espacios e inquietar a Castillo.
Nacional se enredó y no encontró el camino, el que ahora tendrá que buscar en El Campín el sábado, con ambiente adverso, pero también con la experiencia que ha tenido jugando este tipo de compromisos. Y un detalle para no olvidar, es que los antioqueños han sido buenos visitantes en esta campaña, un argumento para aferrarse a la posibilidad de título.
