Noticias En directo
Barcelona

Solo el cielo está por encima de Messi

18:06 CEST 19/5/19
Lionel Messi Barcelona 2019
El rosarino rescata al Barcelona en Ipurúa, iguala los Pichichis de Zarra y queda a un paso de convertirse en el primero en lograr seis Botas de Oro.


EDITORIAL

El de Ipurúa no tenía demasiado en juego y aun arrastrando numerosas y notorias bajas el Barcelona dio muestras de tomarse en serio el ensayo general antes de la puesta de largo en la final de la Copa del Rey del próximo fin de semana. Hasta cuajó buenas acciones en el tramo inicial del partido a domicilio del Eibar, por lo menos hasta que el cuadro local se le subió a las barbas con un remate del azulgrana en préstamo Marc Cucurella que se coló entre las piernas de Jasper Cillessen para convertirse en el 1 a 0. Y entonces hizo Leo Messi su aparición para salvar al Barcelona y seguir ampliando su leyenda con el sexto Pichichi de su carrera, adjudicarse la sexta Bota de Oro de su vida -de forma virtual hasta que Kylian Mbappé juegue la última jornada de la Ligue 1 la semana que viene- y convertirse en el primero que logra tres consecutivas.

El rosarino apenas necesitó un minuto y medio para darle la vuelta al marcador después de la buena reacción del equipo al gol inicial y a la media hora aprovechó una buena asistencia al espacio de Arturo Vidal para poner el empate. Pasaron solo unos segundos desde que el Eibar sirviera desde el centro del campo hasta que Ivan Rakitic le pusiera otro balón al rosarino, que se serviría de una vaselina para superar a Marko Dmitrovic y poner el 1 a 2. Pero a pesar de mantener un buen nivel en el primer tiempo los azulgrana no consiguieron llegar al descanso con ventaja debido a que Pablo De Blasis, con una formidable volea desde cuarenta metros, marcó uno de los goles de la temporada al advertir que Cillessen estaba mal colocado.

Ese gol desconectó al Barcelona, que salió adormilado tras el descanso, incluso perezoso ante la intrascendencia del partido. Ni siquiera la posibilidad de coronar la temporada con un doblete daba síntomas de enchufar al equipo en el último banco de pruebas antes de la final frente al Valencia y solo Malcom Silva se acercó al marco rival en el segundo tiempo. Eso sí, Ernesto Valverde dio la oportunidad al debutante Carles Pérez, al octavo canterano que se estrena con el primer equipo de la temporada. El Eibar, por su parte, siguió dando zarpazos durante el resto del partido y Cucurella hasta pudo marcar pero su remate con la diestra, su pierna mala, no sorprendió en esta ocasión a Cillessen, cuya actuación fue irregular antes de disputarse la Copa del Rey.

Pero al Barcelona siempre le quedará Messi, que aun viviendo un final de temporada con un importante sabor amargo tras lo de Anfield, sigue arrastrando a su equipo y elevando su nombre hasta cotas nunca holladas. Porque después de igualar los trofeos de máximo goleador de la Liga al mejor de siempre, Telmo Zarra, y de ponerse a tiro otro doblete, a partir de la semana que viene, cuando confirme que es el primero en lograr seis Botas de Oro -lo hará a menos que Mbappé marqué cinco goles- y en atar tres de consecutivas, Messi solo tendrá el cielo por encima. Es decir, tras apoderarse de la mayoría de récords y reconocimientos individuales todo lo que logre a partir de ahora serán techos absolutos que no harán más que alargar su leyenda y complicar la aventura a cualquiera que intente discutirle tan absoluto reinado. Qué diantres, si hasta debería ser él quien se siente en el Trono de Hierro.