La Selección mexicana dio su mayor golpe de autoridad de los Juegos Olímpicos, derrotando claramente 6-3 a Corea del Sur y logrando instalarse en las semifinales de la competición, donde se medirán contra Brasil.
Sí, existieron errores defensivos, pero la exhibición del Tricolor lo postula como un claro candidato para pelear medallas y plantarle cara a cualquiera. El equipo se manifestó sólido en los recorridos de sus zagueros, en la mediacancha Luis Romo dio una cátedra de dinamismo, Alexis Vega se echó al grupo al hombro en el primer tiempo, Henry Martín respondió con dos goles, Eduardo Aguirre y Diego Lainez entraron muy enchufados desde el banquillo y se debe destacar el siempre cumplidor trabajo de Memo Ochoa bajo los tres palos.
Sin embargo, el futbolista que se robó el partido y lució más cerca de su máximo potencial fue Sebastián Córdova , el orquestador del juego del equipo y que se despachó con dos goles y una asistencia en el momento indicado.
Durante lo que se había disputado de Juegos Olímpicos, el nombre del formado en América había sido uno de los más cuestionados , cayendo en la irregularidad y entregando únicamente pinceladas de su talento. Sin embargo, todo fue muy diferente ante Japón.
La Selección mexicana encontró todas las formas posibles de vulnerar a la zaga coreana, mostrándose versátil y muy peligroso al frente. Desbordes, dos goles en pelota parada, paredes por el centro, trazos largos y disparos de media distancia. Hoy, se dio una lección de cómo atacar con criterio.
En la previa, mucho se había hablado sobre la peligrosidad del cuadro coreano, que realmente significaba una amenaza de cara a este compromiso debido a su estilo desenfrenado y de transiciones. Sin embargo, muy importante fue el gol al minuto 11 , que rompió todo el guión.
Si se deben señalar detalles que corregir, México sigue cometiendo errores debido faltas de concentración. Hoy, Jorge Sánchez fue amonestado cuando se ganaba 5-2, perdiéndose ahora la semifinal ante Brasil. Igualmente, se debe analizar que se recibieron tres goles , teniendo en al menos dos de ellos un marcaje muy tibio.
El Tri avanzó y bien a las semifinales, estando muy cerca del objetivo planteado inicialmente. Ya lo comentó Ochoa el partido pasado: Si México juega a su máximo potencial, es muy difícil encontrar un rival que lo derrote.