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Saúl Ñíguez, en Goal: “En el fútbol, un día eres Messi y al siguiente no te quiere nadie”

10:00 CEST 18/6/18
Saul Spain
Diseccionamos al medio de España desde Rusia. “Me encantaría tener ese último pase de Iniesta, la inteligencia de Busquets y el físico de Koke", dice.

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“Por ganar el Mundial haría lo que me pidiesen”. El que habla es Saúl Ñíguez [21 de noviembre de 1994, Elche]. Y cuando le mencionan la posibilidad de levantar la copa del mundo, se le ilumina la cara y se le dibuja una sonrisa de oreja a oreja indisimulable. Como un adolescente enamorado. Quizás esté enamorado de esa copa, no es descartable. Y pensándolo bien, realmente con 23 años sigue viviendo los últimos coletazos de la adolescencia. Aunque por su ya dilatada y exitosa carrera en el fútbol y su aplomo natural, parezca que estés frente a un veterano de ‘guerra’. Fascinante paradoja.

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“Con mi trabajo he logrado conseguir lo que me he propuesto, y al final mis sensaciones siempre son positivas” , reflexiona el joven mediocampista en Goal desde Krasnodar (Rusia) cuando le preguntamos por cómo es capaz de manejar la constante presión a la que le somete el fútbol pese a su juventud. “Si no, hay que buscar ayuda fuera: un profesional, la familia… Siempre que he tenido momentos duros, mi familia ha estado ahí para guiarme y aconsejarme. Para mí es vital ese círculo más cercano: familia, amigos, pareja… Es lo más importante para mantenerte estable. Porque en el fútbol un día eres Messi, y al otro día no te quiere nadie. Hay que saber quién eres tú, tener confianza en ti mismo, y tener la estabilidad emocional” , explica con una madurez impropia. No ya únicamente comparado con los de su edad, sino con casi todos los estratos de este negociado. Si este año conocimos en España casos desgarradores como los de André Gomes o Bojan Krkic, en el lado opuesto estaría Saúl.

“En el fútbol necesitas tener mucha personalidad. Los grandes jugadores siempre la tienen. Mira a los mejores: Messi, Ronaldo, Neymar, Griezmann… Nadie les cambia. Han trabajado para llegar ahí, y todos tienen que tener claro lo que haces, por qué lo haces y tener tu propia personalidad” , dice el mediocampista. Quien profesa al pie de la letra esta doctrina, con un carácter arrollador. Dentro del campo, y también fuera.

Una píldora. Mismamente hace unos días, antes de partir para Rusia, en un encuentro privado con la prensa en el que estaba Goal, a Saúl le preguntaron por el hecho de ser el internacional español con más minutos acumulados durante la temporada. No le permitió al periodista ni terminar la pregunta casi. Cuando iba a mencionar un hipotético cansancio, replicó enseguida: “¡Tengo 23 años! Si con mi edad no aguanto jugar partidos… Al final, hago lo que me gusta. Cuantos más partidos juegue, mejor”. Así es Saúl.

Otra píldora. Pese a ser debutante en la Selección Española, apostó por quedarse con el dorsal ‘7’. Uno de los que más peso tienen en La Roja. Uno de los últimos en llevarlo fue Raúl González. Y David Villa. “Tengo una buena relación con Villa. Me hace mucha ilusión. Es especial”, dice sin titubeos. ¿Y aquí seguirás intentando esos tiros desde lejos como en el Atlético? “No me cuesta. Soy como soy. Si tengo que tirar a puerta lo haré, claro”, contesta. Pero ante Suiza tuviste una y la pasaste, le interpelan. “Porque me cayó a la derecha y me la pidieron en mejor posición. Si no, ¡la remato!” , replica. Personalidad. Ante todo, personalidad.

Eso sí, pese a su marcado carácter, Saúl está cada vez más lejos de la soberbia del prototípico triunfador precoz. Familiar, centrado y cercano en las distancias cortas, en el deporte es además respetuoso. Mucho. Con los valores, con los veteranos, con los símbolos. Con el fútbol, en definitiva. Siempre lo fue. Sólo hace falta escucharle hablar de sus técnicos, o de sus propios compañeros. “¡Iniesta, Busquets o Koke son tan inteligentes! Saben leer los partidos. Si eres muy bueno con el balón o con el regate, pero no sabes leer el juego, al final te van a venir dos a defenderte, vas a intentar irte de ellos y no lo conseguirás seguramente. Aunque seas muy bueno. Pero ellos saben leerlo. Cuando les vienen dos, juegan rápido, y así les dan tiempo al compañero para que pueda aprovechar la situación en otra parte del campo. Trato de fijarme para mejorar. Iniesta tiene ese último pase y esa asociación con los de arriba que me encantaría tener; de Busi, su inteligencia; y también la inteligencia física y el físico de Koke… Es que con esos tres jugadores haces un mediocampo espectacular” , explicaba a Goal con una sinceridad que abruma al tratarse de sus propios ‘rivales’ por un puesto en el once inicial de España.

Pero Saúl lo tiene claro. Reconoce que se muere de ganas por poder debutar en el Mundial [no jugó ante Portugal] . “Lo llevo con mucha ilusión, pasión y entusiasmo” , dice concretamente. Pero para él, este Mundial va mucho más allá de llevar la cuenta de los minutos disputados. “Es muy importante que gente tan joven podamos aprender de los que han hecho historia. Y no sólo en lo futbolístico. Sino a nivel personal. Así podremos transmitirlas luego en el futuro” , dice a Goal. Cuando toman la palabra veteranos como Silva o como Iniesta, éstos van más allá al abordar el relevo generacional que se avecina en el futuro de La Roja: “Es una oportunidad para los jóvenes. Un Mundial es único. Espero que sigan mostrando el nivel que muestran en sus equipos. Porque aunque sean muy jóvenes, están acostumbrados a los grandes partidos. Tienen la presión y la fortaleza” , decía el ‘6’ ante los medios recientemente. Cuando le citamos esta sentencia a Saúl, no oculta una mueca de satisfacción y orgullo. Tampoco cuando le pedimos imaginar un futuro junto a Marco Asensio en la Selección, quizás para 2022 o 2026, como adalides de este relevo generacional. “ Bueno, si nosotros trabajamos bien y estamos con la continuidad que hay que tener para poder estar aquí tantos años, les transmitiremos las enseñanzas de los campeones a los que lleguen. Así, España tendrá un gran futuro. Y si es de la mano de Asensio y de mí, sería un sueño” , apuntilla.

A su favor, para abanderar este relevo en el futuro, además de sus propias características técnicas dentro del campo y su personalidad fuera del mismo, Saúl cuenta con dos preciadísimos puntos a favor. Uno es la polivalencia, cuando ha jugado prácticamente en todas las posiciones del dibujo, incluso de lateral. “Me viene bien. Imagino que para el míster es bueno tener a alguien que pueda doblar o triplicar su posición. Hay un puesto donde rindo más. Aunque en la filosofía de la selección estoy cómodo en casi cualquier posición. Y si hay algún problema, ahí está Saúl para lo que haga falta” , explicaba recientemente.

Y el otro cotizadísimo punto a su favor como mediocampista es su capacidad para mimetizarse con el entorno. La mezcla de estilos, el dominio de cualquier ambiente y la capacidad de camuflarse. “No es sencillo cambiar el chip”, reconocía. “Pero los jugadores del Atlético llevamos mucho tiempo también en España, trabajando este sistema y esta filosofía. Desde las categorías inferiores” . Al final, en el campo se reduce todo a una cosa: “ayudar al equipo y sentirte bien”, explica en Goal. “Lo que más me gusta es meter gol. Intentarlo. Pero de lo que se trata es de ser importante dentro del equipo. Ya sea moviendo el balón, presionando, robando…”. Mentalidad por y para el colectivo. Mentalidad de equipo.

Así es como Saúl Ñíguez ha logrado asentar una prometedora carrera en el Atlético y en la Selección Española. Así es como se forja un futbolista con madera de campeón, pese a tener todavía por delante sus mejores años en el deporte. Ese adolescente que era muy pequeño para tener recuerdos claros del Mundial de Alemania, y que celebró el gol de Iniesta en el mar de Santa Pola con sus amigos, viendo el Mundial de Sudáfrica en un bar entre partidas de billar y ping-pong, es hoy ya una de las realidades más firmes del fútbol español. Rusia espera con muchas esperanzas a Saúl. Las que ha conseguido forjarse él mismo a base de trabajo y talento en su incipiente y prolífica carrera. Cómo no iba a hacer lo que le pidiesen a cambio de ganar el Mundial…