Tenemos claro que había que hacer algo con la Copa y hacer cosas por los equipos modestos. Un día que estaba en el despacho llamé al director de competiciones y empezamos a darle forma. Yo quería cuantos más equipos de Segunda B y Tercera y se me ocurrió lo de meter a equipos que el año anterior hubiera competido en categoría no nacional.
Desvela que "al principio parecía una revolución y todos me decían que no, pero yo decía sí y buscamos la fórmula y creo que ha sido un año maravilloso en la Copa".
Más afición y más emoción
Rubiales explica con datos en la mano - ha habido 35 prórrogas y 18 tandas de penaltis - que "hemos visto después de décadas campos de estas categorías llenos a rebosar. Hemos visto cómo equipos han eliminado a equipos de Primera y Segunda y tenemos la posibilidad de tener un finalista que no es de Primera.
Señala que "este formato permite que desde la RFEF se brinde un homenaje al fútbol más modesto, homenaje social y deportivo y sobre todo económico y así las arcas de los clubes estén más saneados y mejor". Y recalca que "este modelo ha llegado para quedarse. Hemos hecho a mucha gente feliz y estamos felices".




