Ramiro Martínez, técnico de Real España, regresó a Uruguay una vez que explotó la crisis de coronavirus en Honduras con la intención de pasar la cuarentena junto a su familia. Igualmente, el técnico charrúa espera novedades desde la Liga Nacional, pensando en la vuelta de la competencia.
"La intención de nosotros es volver a trabajar, y la del club es que regresemos, estamos las dos partes pensando de la misma manera. Lo único que está faltando es que se abran los plazos para hacerlo con garantías, la tranquilidad y normalidad de siempre", dijo Martínez en una charla con Diez.
"Con la gente de Real España, su presidente Elías Burbara y Eloy (Page), siempre estamos en contacto. El representante (ante la Liga) nos manda permanentemente comunicación y el club está esperando la resolución de la Liga y todo va de la mano con la evolución de esta pandemia que nos tiene a todos de rodillas", agregó.
Sobre su aislamiento en su tierra, comentó: "Me están quedando dos días de esta cuarentena para estar seguro que el viaje no me generó ninguna infección o contagio. Con ello salvaguardo a mi familia, para eso vine, y a todos los demás que se me pueden acercar. En dos o tres días voy a ir recién para reunirme con mi familia y no voy a usar la palabra disfrutar porque no se disfruta en estos momentos, pero sí, por lo menos, la felicidad de estar todos juntos que era mi gran anhelo".
"Aquí no hay nada más que una incitación o exhortación a que la gente no salga y te encontrás con todo: gente que hace caso y está hace un mes confinada, otra que sale lo mínimo y otra que sale por motivos de trabajo", indicó el técnico sobre la situación en Uruguay.
Y cerró: "Hay un número importante de personas que no están haciendo caso a esa sugerencia; ayer en la rambla del país parecía un día cualquiera, en algunos casos lo están subestimando y estamos molestos con esas acciones. Los números son bajos hoy por hoy y, quizás, sea eso que haga que no se tome conciencia".
