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¿Qué les pasó a Marcus McGuane y Louie Barry en el Barcelona?

17:22 CET 28/3/20
Louie Barry Marcus McGuane
Ningún jugador inglés ha tenido éxito en el Camp Nou desde Gary Lineker; los dos últimos regresaron a Inglaterra antes de lo esperado.

Desde Gary Lineker a fines de la década de 1980, ningún inglés ha triunfado en el FC Barcelona. Louie Barry y Marcus McGuane llegaron al Camp Nou en 2019 y 2018 respectivamente, con la esperanza de seguir sus pasos, pero ambos se han ido antes de lo imaginado.

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Triunfar en cualquier club es difícil, pero hacerlo en el Barça es todavía más complicado. Se necesita habilidad, fortuna, dedicación y paciencia para avanzar en el primer equipo azulgrana. Barry y McGuane no tuvieron algunos de esos factores, lo que les impidió tener éxito en la Ciudad Condal.

McGuane llegó primero, en enero de 2018, después de haber jugado dos partidos para el Arsenal en la Europa League. El Barcelona había estado rastreando al centrocampista central desde que tenía 16 años, y lo firmó a los 18.

Las cosas comenzaron bien, debutando con el primer equipo. Era el primer jugador inglés en hacerlo desde Lineker. Fue en la Supercopa catalana y poco más de un mes después de haber llegado. Se esperaba que sus primeros seis meses fueran de adaptación, pero al entrenador del Barça B, Gerard López, le gustaron las condiciones de McGuane y el chico tuvo minutos.

Sin embargo, después de que el equipo perdiera cinco partidos consecutivos, López fue cesado y reemplazado por Francisco García Pimienta. Su modus operandi respalda a los chicos de la casa, por lo que McGuane empezó a estar en problemas. Riqui Puig, Alex Collado e incluso Monchu le quitaron protagonismo. Jugadores que ya tenían el ADN del Barcelona.

García Pimienta dirá que el tiempo le ha dado la razón, pero si su trato hacia McGuane hubiera sido diferente, tal vez el inglés se habría asentado mejor. Una fuente le dijo a Goal que la actitud del entrenador fue "hostil" para con el internacional sub-19 de Inglaterra.

"Sentí el impacto de inmediato", dijo McGuane a iNews. "(La llegada de Pimienta) ocurrió un jueves antes de un partido. Viajábamos el sábado y ni siquiera estaba en el equipo. Fue un poco impactante. Después de eso fue duro. Nunca tuve la misma sensación que tuve durante esos primeros meses".

Cuando García Pimienta dio minutos a McGuane, lo hizo con el joven inglés jugando fuera de posición, en el extremo derecho, en lugar de hacerlo en el centro del mediocampo. Con Ilaix Moriba impresionando también a nivel juvenil, el club tenía muchas opciones y ya se pensaba que McGuane no era lo suficientemente bueno.

McGuane estaba bien pagado en el Barcelona en comparación con algunos de sus compañeros de equipo, pero no entregaba actuaciones que se correspondieran con su salario. Fue cedido al Telstar de Holanda en septiembre de 2019 y luego se unió al Nottingham Forest en febrero.

La historia de Barry es diferente. Llegó como uno de los delanteros jóvenes más prometedores y el Barcelona no quiso dejarlo ir. Las personas cercanas al jugador tenían la esperanza de que incluso pudiera hacer su debut en la Premier League ya en esta temporada con el Aston Villa, aunque la pandemia de coronavirus podría cambiar el panorama.

Barry firmó con el Barcelona procedente del West Brom dando calabazas al Paris Saint-Germain, a pesar de una oferta de casi 5 millones de euros del equipo francés. Es difícil rechazar a los catalanes, debido a su historia y a su estatus de verdadero gigante del fútbol mundial, ​​a pesar de que el paquete financiero era significativamente más pequeño de lo que ofrecían los franceses.

Pocos dudaron del talento de Barry en Barcelona pero, con solo 16 años, jugar con el equipo Sub-19 iba a significar que no tendría todas las oportunidades que él quisiera. Estaba hambriento de minutos, pero con frecuencia se quedaba con las ganas. Eso sí, logró impresionar con algunos goles impresionantes.

El Barcelona firmó a Barry en julio para jugar como Número 9 del equipo Juvenil A, pero luego trajo a Gerard ‘Peque’ Fernández dos meses después procedente del UE Cornella, cuyo estilo se adaptaba más al sistema clásico del Barcelona, ​​pero entre los dos, Barry era más rápido, mejor finalizador y tenía más potencial.

Al igual que con McGuane, los cambios internos restringieron sus oportunidades. Fue el entonces gerente deportivo general, Pep Segura, quien ayudó a traer a Barry, pero para cuando comenzó la temporada ya había abandonado el club.

A pesar de impresionar en la pretemporada, junto a Ansu Fati, antes de que su carrera comenzara, le tomó mucho tiempo a Barry obtener el permiso de la FIFA para jugar en el Barcelona, ​​una agonizante espera de 11 semanas.

Víctor Valdés, el entonces entrenador, también se fue y Franc Artiga lo reemplazó. Al igual que García Pimienta se hizo cargo del equipo B, ese cambio también dañó las posibilidades de juego de Barry. Sin embargo, mientras esperaba ese permiso de la FIFA, y mientras se frustraba en el banquillo, Barry aprendió muchas cosas en los entrenamientos.

Una fuente cercana al jugador le dijo a Goal que su tiempo en España "lo ayudó a avanzar a pasos agigantados y le dio mucha confianza". Otra fuente le dijo a Goal que tenía un nivel de respeto por parte de los entrenadores y compañeros de equipo que McGuane nunca alcanzó, y que era lo suficientemente bueno.

A Barry, el primer inglés que vivió en La Masia, le hubiera encantado probarse a sí mismo, pero no se le dio la oportunidad de hacerlo. En enero de 2020, seis meses después de unirse al Barcelona, ​​se fue al Aston Villa por unos 3 millones de euros. Los catalanes lo habrían retenido porque lo querían, pero el delantero tuvo sed de minutos y prefirió fichar por el club del cual es hincha su familia, a pesar del interés del Liverpool.

Todavía está brillando en el equipo Sub-23 y Sub-18 de Villa, así como con las internacionales juveniles de Inglaterra. Los objetivos se van cumpliendo. Barry todavía es muy joven, y no cumplirá 17 años hasta junio. Hay muchas posibilidades de que se convierta en una estrella, aunque no sea en el Barcelona.