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¿Por qué hay más jugadores estadounidenses en Europa que mexicanos?

3:50 CEST 7/6/21
Giovanni Reyna Borussia Dortmund 2020-21
Durante los últimos meses, el Team USA comenzó a mandar cualquier cantidad de jóvenes talentosos al Viejo Continente.

Durante la última temporada, es muy probable que Estados Unidos sea el país que más jugadores pudo colocar en países top del planeta futbol. McKennie pasó a la Juventus, Sergiño Dest al Barcelona, Bryan Reynolds llegó a la Roma o Chris Richards firmó con el Bayern Múnich.

Estos interesantes traspasos se suman a otros norteamericanos que ya se consolidaron en la élite del balompié, como Christian Pulisic destacando con el Chelsea, Tyler Adams jugando cada semana con el RB Leipzig, Zack Steffen queriendo hacerse un lugar en el Manchester City o Gio Reyna vistiendo la camiseta del Borussia Dortmund.

Hoy, Estados Unidos tiene todos los argumentos para pensar que puede convertirse en una Selección que compita con las potencias y pueda pelear en los certámenes internacionales, además de aspirar a tomar el control de la Concacaf, que aún pertenece a la Selección mexicana.

Exportar muchos futbolistas a los equipos contendientes de la Champions League no es una vía que garantizará el éxito de una Selección, pero siempre será preferible tener decenas de elementos a disposición compitiendo en los máximos niveles semana a semana, y no contar con una generación talentosa pero que se mantenga en ligas regionales, como sí le sucede al Tricolor.

¿Cómo se dio este crecimiento en el combinado de las Barras y las Estrellas? ¿Por qué están exportando tantos jugadores y llamando la atención de equipos importantes? A continuación, en Goal buscamos la respuesta a esas preguntas.


SABEN TASAR A SUS JUGADORES


En el futbol estadounidense el modelo de negocio obliga a un club vendedor a compartir los ingresos recibidos por sus transferencias con los demás equipos, lo cual no se podría imaginar en ningún otro campeonato del planeta.

Aunque es obvio que todo torneo en el planeta busca la sostenibilidad financiera, el balompié norteamericano no se obsesiona con elevar los precios de sus promesas, dejándolos salir a atractivos proyectos europeos por un precio justo.

La mejor prueba de esto es Zack Steffen, portero que pasó del Columbus Crew al Manchester City por 8.6 millones de euros, la transferencia más costosa de un norteamericano en la MLS rumbo al futbol de Europa. Por ese precio, sería muy difícil adquirir una joya sudamericana o incluso, un mexicano muy cotizado.

Los altos precios de los jugadores mexicanos han sido una de las trabas que no han permitido exportar más al Viejo Continente. Incluso es la propia MLS una de las únicas ligas que puede pagar a jugadores como Rodolfo Pizarro.


CONVENIOS CON LAS ACADEMIAS


Una de las principales claves para alcanzar este éxito han sido las academias de talento, tendencia cada vez más presentada en Estados Unidos. Los equipos de la MLS reclutan a los Homegrown Players, que son elementos visoreados en Universidades o proyectos futbolísticos.

Estos jugadores son fogueados por los clubes, quienes les dan bases, sustento económico, facilidades para desarrollarse y luego, gracias a las buenas relaciones creadas entre los equipos europeos y el futbol norteamericano, facilitan los traspasos.

En el futbol mexicano el talento es grande, pero existen áreas de oportunidad en el proceso formativo, además de que la Liga MX no se caracteriza por priorizar el talento local, existiendo cualquier cantidad de piezas en los equipos que tapan la aparición de jóvenes promesas.


AGENCIAS COMPRADAS POR ESTADOUNIDENSES


En últimos años, importantes agencias como CAA Sports, Wasserman e ICM Players recibieron inyecciones de capital estadounidense. Estos grupos se relacionan con algunas de las potencias del balompié, recomendando jugadores del combinado norteamericano.

Gracias a esta facilidad y claro está, buenas actuaciones por parte de los embajadores de las Barras y las Estrellas, ha llamado la atención el ADN del futbolista estadounidense, que muestra facilidad para adaptarse a la máxima exigencia.

Resulta bastante lógico que si una agencia tiene fondos estadounidenses, recomienden elementos de su confianza y puedan hacer acuerdos más sencillos entre clubes de la MLS y cualquier entidad del Viejo Continente.


GANAN JUGADORES Y GANAN DIRECTIVOS


A diferencia de otros mercados, en el futbol estadounidense no tiene mucho tiempo de vida, por lo cual aún no parecen mostrar vicios o malas costumbres al momento de negociar a sus futbolistas.

Las negociaciones se cierran buscando el beneficio deportivo y económico para todos, creando relaciones duraderas que no se aprovechen una sola vez y trabajen de nueva cuenta juntos en el futuro.

Para contrastar con el futbol mexicano, allá no existen trabas de contratación para los agentes libres ni el molesto Pacto de Caballeros, que aunque fue supuestamente abolido, sigue existiendo en el balompié azteca.


DOBLES NACIONALIDADES


Estados Unidos es uno de los países con mayor variedad racial, teniendo la facilidad de que muchas de sus exportaciones al viejo continente contaban con el pasaporte comunitario, requerimento que facilita la estancia de cualquier futbolista en Europa.

Este ha sido uno de los puntos en los que flaquea el futbol mexicano. Al solo haber tres plazas para extracomunitarios, los equipos eligen muy bien a sus foráneos, restringiendo sus contrataciones de países no afiliados a la Comunidad Europea.

Un buen ejemplo es Eugenio Pizzuto, quien cuenta con descendencia italiana y llegó sin demasiados problemas al Lille de Francia. Sin el pasaporte, sería muy difícil imaginar que se hubiera concretado esa negociación.


CLIENTES DE CONFIANZA


Por los mismos acuerdos y convenios, la Bundesliga es una de las ligas que más confían en el talento estadounidense. Cinco estadounidenses ya han marcado goles en el campeonato alemán durante la temporada 2020-21, mostrando facilidad para adaptarse al estilo de esa competición.

Igualmente, se sabe de sobra que la idiosincracia del jugador norteamericano involucra el trabajo, la disciplina, la autocrítica y el hambre de trascender. Si uno de sus embajadores deja una buena imagen en una liga, probablemente esas referencias sean tomadas en cuenta al momento de volver a ir al mercado.