Por qué Alexis nunca pudo salir de la sombra de Messi

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Al chileno le costó rendir al máximo nivel durante sus tres temporadas en Barcelona. ¿Una explicación? Le costó jugar al lado de la Pulga.

Si las cosas hubieran sido diferentes, Alexis Sánchez podría estar jugando para Barcelona contra Manchester United este martes. La realidad, sin embargo, es otra: el atacante chileno estará en el once de los Diablos Rojos ante su ex equipo y un futbolista con el que no logró entenderse de todo. En España, el chileno nunca pudo salir de la sombra de Lionel Messi. 

El formado en Cobreloa llegó al Barça en el mismo verano que Cesc Fàbregas, en 2011. Se esperaban grandes cosas de ambos, pero los dos acabaron yéndose tres años después, sin triunfar en el club catalán.

El chileno, igual que Fàbregas, salió para financiar la transferencia del delantero uruguayo en el verano del 2014 y así se formó el tremendo tridente del Barça actual. La ‘MSN’ nació con Suárez, no con Sánchez - y el ex atacante del Liverpool ya fue mucho más rentable que su predecesor en el equipo azulgrana.

“Nunca me arrepiento de mis decisiones. No fue fácil dejar el Barcelona. Cumplí un sueño cuando fui ahí - de jugar en España y para los campeones - pero pocos jugadores se quedan en un mismo club toda su vida. Es normal. Quería un nuevo proyecto, una nueva experiencia. Y con tantos jugadores en el ataque del Barça, fue una buena elección irme”. 

Y ahí está, quizás, la diferencia. Mientras que el chileno se consideraba uno de “muchos jugadores de ataque en el Barça”, Suárez se hizo indispensable prácticamente desde el día uno. En sus tres años en el Camp Nou, Alexis nunca logró ganarse un puesto como titular indiscutible. Tal ha sido el impacto del uruguayo, en cambio, que un canterano popular como Pedro decidió dejar el club el pasado verano debido a una falta de minutos - aún cuando el Barça no podía fichar a nadie para reemplazarlo. 

Tímido e introvertido, a Sánchez le costó adaptarse cuando fichó por el conjunto blaugrana en 2011 y el jugador no habló con los medios hasta su segunda temporada en el Camp Nou. En aquellos tiempos, decía poca cosas en el vestuario y en un momento puntual, Messi hasta pidió ayuda de su representante para comunicarse mejor con el atacante chileno.

En Udinese, Alexis atacaba los espacios desde una posición más profunda, jugando al contragolpe. En el Barça, se vio obligado a partir desde mucho más adelante y el cambio le resultó complicado. Asociarse con Messi sobre todo.

Sánchez no es el primer delantero en tener problemas de adaptación al lado del mejor futbolista del mundo. Zlatan Ibrahimovic duró apenas una temporada en el Barça ante la decisión de Pep Guardiola de colocar a Messi en el centro del ataque, mientras que David Villa tuvo que conformarse con la banda izquierda y su relación con el argentino era tensa a veces.

Con Alexis, no hubo ninguna pelea ni nada del estilo. Animado a trabajar para crear espacios y goles para Messi, el chileno hizo lo que se le había pedido, aunque quizás exageradamente: muchas veces se la daba a Messi aún cuando estaba él en una mejor posición y se le vio siempre cohibido con Leo en el ataque. De hecho, muchas de sus mejores actuaciones llegaron cuando el argentino se encontraba afuera del equipo.

Hubo momentos memorables, por supuesto - y sobre todo en su tercera y última temporada. Entre ellos, el golazo de vaselina contra Real Madrid en un Clásico en el Camp Nou que supuso la victoria para el club catalán y otro tanto ante el Atlético que estuvo a punto de ganar el campeonato para el Barça.

Alexis jugó su mejor fútbol en aquel curso con Gerardo Martino y el actual entrenador de la Selección argentina dio una percepción única de cómo es el carácter del chileno en una entrevista con Goal.

“Una vez estábamos por arrancar a hacer un ejercicio,” dijo el Tata. “Él estaba a cincuenta metros. Lo llamo: ‘Ale, ale’. Y él, de la nada, mete un pique como si fuera un partido. Y yo pienso: ‘¿Qué le pasa a éste que viene a esa velocidad?’. Y le pregunto: ‘¿Qué te pasa? ¿Estás loco?’. Y me dice: ‘Es que como estamos peleados…’.

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Sánchez había pensado que los dos estaban “peleados” porque lo leyó en un diario. Aún así, no había hablado el asunto con su técnico hasta que éste le preguntó qué le pasaba. Es difícil imaginarse a Suárez quedándose callado en una situación parecida.

También es difícil saber cómo Alexis habría jugado con Luis Enrique. En el 2013-14, al chileno le tocó estar junto a un Neymar aún adaptándose en España y un Messi mermado por las lesiones. Además, el argentino es ahora mucho más generoso que antes, creando oportunidades y dando asistencias a sus compañeros de ataque. Cada vez más.

Alexis quizás nunca tuvo el beneficio de jugar con ese Messi, aunque sí que es cierto que nunca hizo suya la posición como hizo Suárez. Tampoco nunca salió de la sombra del mejor jugador del mundo. Y es por eso que los dos atacantes sudamericanos estarán en lados opuestos cuando el Manchester United visite al Barça este martes.

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