"Quiero sacarme todas las dudas en esta gira, creo que después de estos partidos voy a tener todo más claro", decía Jorge Sampaoli antes de la última gira previa al Mundial. Quería probar. Ver jugadores nuevos, ensayar variantes para la Selección argentina... Entre ellas, se encontraban tres nombres que invitaban a imaginar el inicio de una pequeña renovación: Pablo Pérez, Cristian Pavón yLautaro Martínez. Pero el cuerpo técnico eligió no darles la oportunidad.
Los tres entraron con el partido perdido, después del 4-1. El primero en ingresar fue Pavón en lugar de Javier Mascherano inmediatamente después del gol de Thiago Alcántara, a los 56', luego fue el turno de Martínez en lugar de Gonzalo Higuaín, a los 60', y, por último, Pérez sustituyó a Banega a los 62'. Apenas media hora, minutos más, minutos menos, para cada uno en los que nada pudieron hacer para modificar una historia que ya era adversa.
Según Opta, el extremo de Boca tocó la pelota 15 veces. El volante, lo mismo. Lautaro fue el que menos intervino en el juego: la recibió nueve veces. El mediocampista del Xeneize completó 12 pases y únicamente acertó cuatro. El goleador de Racing solo la agarró solo una vez adentro del área. Y Kichan, que se volcó bien por la derecha, apenas pudo desequilibrar una vez. Muy poco.
Los más optimistas dirán que, al menos, Sampaoli pudo verlos en los entrenamientos. Charlar con ellos. "Establecer los vínculos", como le gusta decir al entrenador. Pero fue una tarea incompleta si ninguno pudo mostrar en la cancha, ante un posible rival directo en la Copa del Mundo, de lo que es capaz. En sus lugares volvieron a jugar Lo Celso e Higuaín, que ya habían disputado el amistoso ante Italia; y Banega, una fija para el DT. Si quería experimentar, ¿por qué no lo hizo?
El partido de Lautaro Martínez
El partido de Cristian Pavón
El partido de Pablo Pérez
