Noticias En directo
Opinión

No hubo narices...

22:44 CET 18/11/17
Juanfran Karim Benzema Atletico Madrid Real Madrid LaLiga
El equipo blanco mereció más en un derbi marcado por la falta de gol y por la lesión de Sergio Ramos tras romperle Lucas la nariz de una patada

OPINIÓN

Partidazo en el Wanda Metropolitano. Se veía venir desde que se sorteó el calendario de La Liga. Y cumplió con las expectativas. Emoción a raudales, polémicas de todos los colores y ocasiones por doquier en noventa minutos que serán degustados durante mucho tiempo más. 

El partido comenzó con el Real Madrid adormilado. Haciéndose al nuevo y monumental estadio, quizás. En el primer cuarto de hora, le regaló el derbi en bandeja al Atlético con varios errores de bulto en su propio campo. Sin embargo, el Atlético no es el mismo Atlético. Y no es por el cambio de estadio. Suerte tuvo el equipo blanco que los colchoneros no marcan ni al arco iris. Correa aún anda preguntándose cómo mandó fuera su mano a mano a los cinco minutos.

Sostenidos por Isco y por un Modric de nuevo excepcional tras quitarse de la espalda la carga de la repesca con Croacia, el Real Madrid fue de menos a más. A mucho más. De hecho, seguramente cuajó al final de la primera parte sus mejores minutos en La Liga en mucho tiempo. Si llega a dilatarse cinco o diez minutos más el descanso, los blancos hubieran matado el partido seguro. Seguro. No fue así. Ni lo del descanso, ni lo del gol. 

En la segunda parte se repitió el mismo guión, con el Atlético dominando al inicio y el Real Madrid al final. Pero esta vez, con apenas ocasiones para los locales. Bueno, y sin Sergio Ramos. Al de Camas le partió Lucas la nariz de una patada en la primera parte. Fernández Borbalán no pitó ese penalti. No pitó ninguno. No pitó nada que pudiera comprometerle, en realidad. Tanto para un bando como para otro. No tuvo narices, si se permite la ironía.

El partido llegó a su final con el Metropolitano pitando a Griezmann al ser sustituido y con el Real Madrid acosando a Oblak, pero sin el premio del gol. El equipo blanco mostró de nuevo una de sus mejores caras, pero no pudo celebrarlo como quizás mereciera. Sólo el Barcelona celebró algo en Madrid este sábado.