Noticias En directo
Barcelona

Nélson Semedo, el primer sainete del nuevo Barcelona

18:18 CEST 14/7/17
Semedo Bartomeu Barcelona
El Benfica pone en jaque la credibilidad del club azulgrana, que de nuevo dio por sentado el acuerdo antes de tenerlo cerrado.


OPINIÓN

Si el club rodeó el anuncio de Ernesto Valverde del tenebroso 'atrezzo' que supuso la resolución judicial a la Acción de Responsabilidad a la junta del expresidente Joan Laporta, no mejoró con la presentación de Nélson Semedo, el elegido para ocupar el lateral derecho. Esta vez, sin embargo, el escenario estaba más cerca del sainete que del thriller que rodeó a Bartomeu cuando dio oficialidad a la sucesión de Luis Enrique.

Porque el baile de comunicados que precedió la rueda de prensa, así como los reiterados cambios de planes en cuanto a los eventos alrededor de la incorporación del defensa portugués rayó lo kafkiano. Una vez más.

El jueves a última hora el Barcelona oficializó el traspaso de Semedo con un comunicado oficial con el desafortunado título de "acuerdo con el Benfica por Nélson Semedo". El jugador se desplazó a Barcelona y a primera hora de la mañana del viernes pasó satisfactoriamente la revisión médica. Pero su presentación y primera comparecencia, previstas inicialmente para la una de la tarde, se retrasaron sin más detalles. El club incluso canceló una rueda de prensa del vicepresidente, Jordi Cardoner, para hacerle espacio.

El Barcelona, en Lisboa por Semedo

Mientras, su representante, Jorge Mendes, había llegado a las oficinas del club para cerrar los últimos flecos pero el Benfica emitiría a primera hora de la tarde un comunicado asegurando que el acuerdo todavía no era total, dejando en evidencia a un Barcelona que, otra vez, realizó el anuncio demasiado rápido. El fichaje no peligró y el portugués pudo pisar el Camp Nou sin mayores complicaciones a pesar del retraso. Ello provocó que llegara en voz baja, un viernes de julio al atardecer.

Cuesta de creer que el Barcelona practique esta clase de comportamientos. No es la primera vez que sucede, por lo que se puede pensar que no será la última. Ello no hace más que enrarecer la llegada de un futbolista que debe ser importante y la imagen y la credibilidad de un club que exige profesionalidad a estamentos y tribunales varios pero no la practica.