Luis Suárez fue protagonista de una de las hazañas más importantes de la Selección de Honduras en el último tiempo. El entrenador colombiano dirigió al equipo nacional en el triunfo por 2-1 sobre México en el Estadio Azteca, el 6 de septiembre de 2013, y logró la clasificación al Mundial de Brasil 2014.
"Fue una historia muy linda. Aparte lo que hicieron los muchachos para ese partido contra los mexicanos en cancha ajena, de la manera cómo lo afrontaron, el carácter, la personalidad y el deseo de representar bien al país fue único. Lo que debo hacer es agradecer a los muchachos que estuvieron y por la manera que se vivió, lo que hicieron y la forma que respondieron", recordó el técnico en diálogo con Diez.
Y agregó: "Yo no sé por qué razón estaba seguro que el partido lo ganábamos. La forma en que el equipo entrenó en Estados Unidos, cuando llegamos vi al equipo muy seguro. Por eso no me extrañó que hayamos ganado. Cuando nos hicieron el gol, sentí un desazón, pero por como lo veía dije: este equipo es capaz de empatar y ganar. Iniciando el segundo tiempo llegaron esos dos goles, yo no vi como México pudiera ni siquiera empatarnos, mucho menos ganarnos. Estuve muy seguro".
"Lo que más me gustó, lo voy a decir y espero no suene pedante porque no lo es, fue la sensación de impotencia del mexicano, que estaban completamente seguros que nos iban a ganar y que uno en esa cancha llena salga con la frente en alto y sonriendo, es una buena sensación. Ojalá no suene a prepotencia pero era bueno sentirlo, al final sentí mucha alegría", concluyó Suárez.
