Devyne Rensch y Donyell Malen salvaron a la Roma el domingo. Rensch empató ante el Parma en el último suspiro y, en el 90+11, Malen marcó su segundo gol para el 2-3 final.
Malen había abierto el marcador de cabeza tras asistencia de Dybala, su duodécimo gol liguero.
Sin embargo, la Roma dejó escapar la ventaja. Justo después del descanso, Gabriel Strefezza empató, y la situación empeoró cuando Mandela Keita adelantó al Parma en el 87.
Pero apareció Rensch, que había entrado a un cuarto de hora del final: tras un córner mal despejado, el lateral derecho controló y remató con sangre fría: 2-2. Parecía un punto salvado.
Poco después, Rensch fue derribado en el área y, tras consultar el VAR, el árbitro señaló penalti. Malen lo transformó con precisión: 2-3. Los aficionados romanistas enloquecieron de alegría.
Con esta victoria, la Roma sigue pisándole los talones a la Juventus y al AC Milan, y supera al Como para situarse quinta. El equipo de Malen y Rensch permanece en la lucha por los puestos de la Liga de Campeones.
