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Atlético Madrid

Los cálculos de Griezmann: ¿por qué el Barcelona quiere fraccionar el pago y el Atleti se niega?

16:33 CEST 6/7/19
Antoine Griezmann Atletico Madrid 2018-19
El club azulgrana tiene el acuerdo cerrado desde hace meses, pero busca aligerar el peso del traspaso para la operación Neymar.

Antoine Griezmann tiene que llegar a la pretemporada del Atlético de Madrid este domingo, sin dilación. El club lo dejó muy claro en su contundente comunicado del viernes, no hay aplazamientos ni moratorias, sus dos opciones son poner 120 millones de euros en la caja antes de ese día o ponerse de nuevo la ropa rojiblanca y a trabajar con sus compañeros. Todo eso, claro, a sabiendas que hace unos meses, cuando la temporada terminó, el jugador anunció que se iba y el club le dio las gracias por su concurso de estos años sin esperarle de vuelta. 

Porque en aquel momento se dio por hecho que Griezmann tenía ya la oferta ganadora, la que entregaba todo el dinero de golpe y permitía al Atlético ir al mercado a reemplazarle, como de hecho hizo cerrando el traspaso de Joao Felix. La idea era que el francés no podía ser tan claro en su deseo de marcharse sin que se lo asegurase alguien. Siempre se habló del Barcelona como principal opción, aunque en algún momento apareciesen nombres diferentes, especialmente el PSG, todo apuntaba a 'blaugrana'. De hecho, el año anterior, cuando Griezmann se dedicó a coquetear para salir o no del Atlético, ya era el principal reclamo. 

El propio Gil Marín, el que manda, aseguró una tarde en los toros, como si nada, que era el Barcelona el elegido y que ellos lo sabían desde marzo. También el comunicado del viernes volvía a esas fechas y ese pacto. El caso es que ahora el Barça pide sentarse para diferir los pagos. Poner el mismo dinero, pero en plazos. Y eso, al Atlético, no le ha hecho gracia ninguna, bastante dolía ya todo el baile previo como para ahora pensar que se pueden sentar sin más y poner condiciones. 

Hay dos cuestiones importantes de mercado que pueden explicar este engrudo de difícil digestión. Por un lado, el Barcelona en marzo ya se planteaba la opción de Neymar, como informó goal.com en noviembre, pero no es probable que pensasen que la operación fuese factible. La opción de recomprar al crack brasileño era remota y el club sentía la necesidad de fichar un crack en verano, uno que bien podía ser Griezmann.

Comprar al francés en un pago era posible en ese momento, pero probablemente no lo es si también hay que afrontar el mismo verano a Ney. El Barça es capaz de ir a por ambos, pero necesita fraccionar pagos o corre el riesgo de entrar en déficit. Porque los últimos estatutos del club, además, plantean lal destitución de directivos en caso de que las cuentas no cuadren, y es imposible cuadrarlas con dos fichajes de ese calibre salvo que se consigan ventas análogas o se dividan los pagos. 

Riesgos financieros

En el lado del Atlético, también hay una cuestión financiera importante a tener en cuenta y es que el club no tiene fácil acceso a endeudarse. Tras años de malvivencia económica, la institución ha conseguido cierta estabilidad. Gracias, primero, a los buenos resultados deportivos de la época de Simeone, que en esto es importante. No solo entrar en Champions, también la capacidad de renegociar al alza ciertos contratos y, en un club que no teme vender, poder colocar jugadores por buenas cantidades.

Pero esos años de zozobra dejaron dos cosas en el Atlético, la primera es la asunción de que nunca se debe endeudar, lo comido por lo servido, tanto vendes tanto puedes comprar. Y, por otra, una estela que hace que sea un club que no encuentra créditos con facilidad. En el pasado ha tenido que recurrir a operaciones de bastante riesgo financiero y eso ha hecho que muchas instituciones no quieran prestarle o lo hagan a unos intereses elevados. Y eso, por supuesto, refuerza todavía más la política de no fichar más de lo que se ingresa. 

Todo esto es clave para entender el culebrón Griezmann. Si el francés no hubiese dicho que se marchaba, Joao Felix no hubiese entrado en los planes. Un club como el Barcelona tiene cierta capacidad para improvisar, si aparece Neymar en el horizonte tratar de cuadrar de una manera u otra para acomodar a dos cracks, pero el Atlético debe llegar al mercado con un plan más meticuloso, y en este caso eso incluye la salida del francés por 120 millones de euros cobrados de golpe. Pero en la tensión también se negocia, por eso los rojiblancos le piden que vuelva y él, misteriosamente, se pone a darle 'likes' a las redes sociales atléticas.

Sí, el Atlético se reunió esta semana con el Barcelona, como dijo Bartomeu. Tan cierto es eso como que se sintió algo estafado, porque el Barcelona no aportó a la conversación nada positivo para el club rojiblanco, solo una propuesta muy beneficiosa para el club catalán. Eso se suma a meses de desazón, porque Griezmann se va, pero molestan las formas, del mismo modo que el año anterior, de algún modo, molestaron las formas también por su manera de quedarse. El club cree, en todo caso, que el tema se resolverá. 

Con eso juegan, es un proyecto nuevo para los rojiblancos, quizá el año en el que los cambios serán más radicales en la plantilla del Cholo. Un universo nuevo en el que estará Morata, que llegó el pasado invierno y siempre se contó con él de forma definitiva. Es cierto que el Chelsea ha preguntado y ha intentado enredar un poco, pero el Atlético siempre tuvo claro que seguiría. Es más, que seguiría y que se quedaría más allá del fin de la cesión, pues desde el principio siempre se quiso ese acuerdo y se asumió que la compra se haría efectiva. 

Joao Felix, Llorente, Herrera, Morata... el proyecto es radicalmente nuevo, será sin Lucas o sin Rodri y, desde luego, también sin Griezmann.