La pelota en Brasil volvió hace varias semanas con el reinicio de los campeonatos estaduales y este fin de semana fue el turno del esperado Brasileirao, el cual tenía varios encuentros pendientes por la disputa de las finales de las diferentes competencias regionales y al que se sumó entre los postergados el de Goiás - Sao Paulo, aunque en este caso por culpa del COVID-19.
El primer rival de River cuando se reanude la Copa Libertadores, el próximo 17 de septiembre en el Morumbí, no pudo debutar en la Serie A ya que, unas horas antes del encuentro, cuando el plantel paulista ya realizaba los habituales ejercicios precompetitivos, su oponente confirmó 10 casos de coronavirus.
En una situación por demás confusa, a poco de la hora fijada para arrancar el partido, la Confederación Brasileña de Fútbol remitió al club goiano la información de que que una decena de los 23 testeos fueron positivos y, de ellos, ocho jugadores que serían titulares, todos ellos concentrados desde ayer y rápidamente aislados.
Una vez conocida la situación, se comunicó lo ocurrido al Tribunal Superior de Justicia Deportiva y se procedió a la lógica decisión de la suspensión. La polémica ocurrió porque estas pruebas debían tener su resultado el pasado jueves, pero un cambio del laboratorio encargado de realizar las muestras provocó que se demore hasta el mismo día del encuentro, con todo el plantel concentrado.
Si bien el club visitante entendió y compartó la decisión, quien descargó toda su bronca fue Dani Alves, quien realizó una dura publicación en su cuenta de Instagram: “Me gustaría decir que lo que pasó hoy es inaceptable, no es por irresponsabilidad que tengamos que vivir el tipo de cosas a las que estuvimos expuestos hoy. ¡O creamos conciencia y somos profesionales o es una pérdida de tiempo lo que estamos haciendo! Si la vida es lo más importante, ¡el resto no tiene sentido!!¡Gracias por nada!”. El lateral, multicampeón con Barcelona y PSG, ya se había manifestado en contra de los protocolos de la CBF y del retorno del fútbol, cuando el país ya superó los 3 millones de infectados y las 100 mil muertes por el virus.




