La Revolución de mayo: aterrizó Sampaoli

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Arribó a la madrugada de Buenos Aires. Desde 2002 no vive en el país. Firmará su contrato el 1 de junio y será presentado en la Selección Argentina.

En las preguntas 69 y 70 de las 100 que le hizo el diario La Tercera , de Chile, en octubre de 2013, dijo: 

- Si tuviera que invitar a alguien a Casilda, ¿cómo me convence para comprar un pasaje?
- Ver a Alumni el fin de semana no tiene precio. Y comer un buen asado.
- Hasta ahora nadie paga el pasaje con esas cosas.
- Es que en Casilda no hay mucho que hacer. Hay cuatro plazas, que son muy lindas. Pero sí aprendería mucho de la gente de ahí. Hay mucha concentración de locura, entonces aprendería muchas cosas.

Hay una charla TED del escritor Leo Oyola  que se llama La canción que cada uno tiene adentro.  Habla de las pasiones que nos mueven el piso. El periodista Pablo Paván replica el díalogo de La Tercera en su libro "No escucho y sigo", biografía de Jorge Sampaoli, en el primer capítulo. Encabeza la idea con una cita de una canción de Don Osvaldo, nueva banda de Pato Fontanet: "Acordate de dónde saliste y que ahí siempre se puede volver". Después de 15 años, del día en que se fue a dirigir a Juan Aurich, a Perú, Jorge Sampaoli se bajó de un avión, en la madrugada de Ezeiza de un día feriado, en el Día de la Revolución de Mayo, para volver a vivir en Argentina

"Desde que tengo uso de razón que quiero estar en la Selección. No pude como jugador. Pero se da hora. Que sepa la gente de Sevilla que no me voy a otro club. Me voy porque mi país me llamó", dijo Sampaoli, moviendo los brazos donde tiene tatuado al Indio Solari, un hombre cuya historia se le parece. Porque al casildense que, sin ser futbolista, se fue a girar por el continente para ser entrenador, la vida le cambió cuando, en 2010, ganó su primer título, en Emelec, ya con 50 años. Porque Carlos Solari sacó Gulp en 1985 y Oktubre en 1986, encontrando la fama cerca de los 40 años. Porque no fueron toda su vida parte del mainstream: les explotó de grandes. A vivir lo cosechado llega, entonces, Sampaoli. Preparado para el desafío que siempre soñó.

Las plazas de Casilda fueron para Sampaoli el lugar de encuentro con sus vecinos. " Nosotros crecimos dando un valor importante a la Patria y a la bandera. Eran símbolos que nos permitían juntarnos. Siempre nos sentimos orgullosos de esos" , explica, mientras piensa en lo particular de aterrizar en Argentina el día de la Revolución de Mayo. Cuando era un adolescente y oficiaba de campana de su tío y de sus compañeros peronistas por si pasaba un Ford Falcon verde -el auto con el que se movían los secuestradores de la Dictadura argentina-, decía que ese lugar de encuentro militante era como La jabonería de Vieytes. En 1810, Hipólito Vieytes prestaba su local para que se reunieran los revolucionarios de Mayo que buscaban independizar las tierras del Río de la Plata del gobierno de España. Desde esas experiencias, piensa Sampaoli a su relación con Argentina.

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"En Argentina, lo peor que pasa es que la gente la va a querer cuando gane y no para que gane", dijo Sampaoli el 8 de marzo de 2016, en un breve paso por Buenos Aires. El concepto es parecido a uno que utilizó Bielsa. Eso, a él, le importa muchísimo. Porque si Gerardo Martino entendía que sólo tenía que convencer a los 23 jugadores que formaran parte de su proceso, el Zurdo, como le dicen en Casilda, entiende que hay que volver partícipe a la sociedad. "Necesitamos que el equipo juegue como lo pide la grada", declaró, antes del primer clásico que ganó en Sevilla contra Betis. En eso, coincide con Diego Simeone: el público debe ser un jugador más. Él va en busca de convencer. Va a pedir que la bandera y la Selección argentina sean lo mismo.

Le importa aprovechar el tiempo. Mucho. No se irá el fin de semana a Casilda a ver a su familia y a sus amigos. Se quedará el fin de semana en Buenos Aires, en un hotel en Capital Federal. Probablemente, irá a la cancha el sábado y el domingo a ver a Racing-San Lorenzo y River-Rosario Central. Seguirá mirando y mirando videos de jugadores propios y rivales. Aterrizará en Ezeiza y saldrá por pista porque su cláusula de fin de contrato con Sevilla no está resuelta. Querría, quizás, él salir y saludar a la gente y decir viva la Patria. Pero habrá que esperar.

Esperar, sin problemas y sin dudas, porque llegará el día de la presentación, el 1 de junio, y la canción que tiene adentro será la misma.   

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