Noticias En directo
Argentina

La paradoja de tener los mejores nombres y la peor delantera

20:20 CEST 3/10/17
Argentina
A pesar de que cuenta con atacantes que brillan en las mejores ligas del mundo, Argentina es el equipo de Sudamérica al que más le cuesta convertir.

Gonzalo Higuaín finalizó la pasada temporada como el quinto máximo goleador de la Serie A, con 24 tantos, en la que fue su primera temporada en una Juventus que le pagó casi 100 millones de euros a Napoli para contratarlo, luego de que en 2015/16 anotara 36 veces en 35 partidos: en los últimos dos años, el Pipita marcó 60 goles para sus clubes, solamente en el campeonato local. En las 15 fechas que llevan las Eliminatorias Sudamericanas, de las cuales jugó en nueve, marcó sólo una vez: su escaso rendimiento con la camiseta de la Selección argentina le valió quedarse afuera de la convocatoria de Jorge Sampaoli para las últimas cuatro fechas.

Sergio Agüero fue el cuarto artillero de la pasada campaña de la Premier League, con 20 gritos. Desde su llegada a Manchester City, hace siete temporadas, marcó 176 tantos, para convertirse en el segundo goleador histórico en los 123 años de existencia del club. Con la camiseta albiceleste, en el camino a Rusia 2018 disputó 8 encuentros y todavía no anotó una sola vez. Por eso no había estado en la primera citación del nuevo entrenador para los amistosos en junio y no sumó minutos ni contra Uruguay ni contra Venezuela. Para colmo, un accidente automovilístico le provocó una fractura de costillas y ser desafectado de la última citación.

Los números del Pipita y el Kun representan a la perfección el crítico momento que atraviesa la Albiceleste , especialmente en lo que respecta al ataque. A pesar de contar con nombres que brillan en las ligas más importantes del mundo, el equipo que ahora comanda Sampaoli (y que también tuvo en el banco a Gerardo Martino y Edgardo Bauza durante el camino a Rusia) es el conjunto al que más le cuesta convertir goles en todo el continente: con 16 goles en igual cantidad de jornadas, Argentina es, junto a Bolivia, el que menos veces marcó (se cuentan los dos tantos que la FIFA le sacó al seleccionado del Altiplano por el Caso Cabrera). En otras palabras, la Albiceleste tiene los mismos gritos que un seleccionado que se quedó sin chances de clasificar a Rusia cuatro fechas antes del final de la Eliminatoria.

Pero Argentina, encima, necesitó de más remates al arco que la Verde para llegar a esa cifra: en total, pateó 201 veces, con lo que anota una vez cada 12,5 disparos. Se trata de la eficacia más baja de todas las selecciones del continente.  Brasil, el mejor en el rubro, marca una vez cada 6,13 remates: una efectividad más de dos veces superior.

Salvo por Lionel Messi, que se pasó la mitad de las clasificatorias lesionado y, aún así, es el máximo goleador del equipo con cuatro tantos en ocho partidos, estos números preocupantes tienen que ver con el bajo nivel que mostraron los delanteros que jugaron en estas 16 fechas: el único que aprueba el examen es Lucas Pratto, que marcó dos goles en cinco partidos, pero ahora está fuera del radar del nuevo entrenador, que busca futbolistas de características diferentes. En el global, de los 16 tantos que lleva el equipo, la tercera parte fueron aportados por futbolistas que no tienen obligaciones ofensivas: dos de Gabriel Mercado y uno de Ramiro Funes Mori, Lucas Biglia y Nicolás Otamendi. Los goles restantes fueron dos de Di María, otro de Ezequiel Lavezzi y el restante del venezolano Felstcher en contra.

En cuanto a los remates al arco, el que lidera la estadística es Ángel Di María, con 42 disparos, de los cuales sólo dos fueron gol.  Luego lo sigue Messi, con 27 tiros, detrás está Ever Banega, con 20 y ningún tanto y después, Higuaín con 13 y un grito. Del resto de los delanteros que tuvieron ruedo en lo que va de las Eliminatorias, Pratto es el mejor rankeado: para marcar sus dos goles precisó sólo de nueve disparos. Detrás está Ezequiel Lavezzi, otro que está lejos de la consideración: con sólo cinco disparos, marcó una vez. El resto de los puntas, en tanto, no anotó nunca: Paulo Dybala tuvo 13 disparos;  Agüero 11; Carlos Tevez y Ángel Correa, cinco y Lucas Alario, ninguno. Por su parte Icardi, en sus dos primeras presentaciones, tuvo en total seis chances que no pudo capitalizar.