"Nos falta contundencia". Diego Pablo Simeone nunca ha ocultado que la gran asignatura pendiente del Atlético de Madrid es su falta de gol. Sin embargo, el problema del Atleti no obedece a algo puntual, sino a una tendencia que, en los últimos años, atenaza al club. Si durante varias décadas el Atlético de Madrid podía presumir de fichar delanteros que la rompian con la rojiblanca (Vieri, Hasselbaink, Forlán, Agüero, Falcao), ese acierto para contratar delanteros se ha estancado. Desde hace seis años, los delanteros que llegan al Metropolitano no acaban de triunfar, presentan unos números muy pobres y acaban saliendo del Atleti. Desde que el Atlético de Madrid decidió traspasar a Radamel Falcao al Mónaco en 2013 y posteriormente, a Diego Costa al Chelsea en 2014, el club intenta fichar un goleador ideal para Simeone. Por ahora, sin éxito.
En la temporada 2014-15 llegaron dos puntas: Mario Mandzukic para sustituir a Costa y Raúl Jiménez como proyecto de futuro. El croata costó 18 millones de euros, completó una buena primera vuelta y acabó saliendo del club porque atravesó una pertinaz sequía en la recta final de la temporada. El mexicano, que costó 11 millones de euros, también acabó saliendo del club. Quizá llegó demasiado verde,porque ahora está triunfando en la Premier League. Esa misma temporada llegaría Fernando Torres, petición expresa de Simeone. 'El Niño' llegó procedente del AC Milan y completó un muy buen primer año. Después su rendimiento bajó y gozó de menos oportunidades. En 160 partidos, anotó 38 tantos.
En la campaña 2015-16 se fichó a Jackson Martínez, colombiano del Oporto, por 37 millones, para ser el '9' titular de Simeone, en una operación diseñada por Jorge Mendes. Jackson resultó un completo fiasco.Anotó 3 goles en 23 partidos y acabó siendo traspasado a China, también por Mendes, por 42 "kilos".Ese mismo curso el club contrató a Luciano Vietto por 20 millones. Llegaba con el visto bueno del Cholo, pero acabó fracasando y terminó siendo cedido, una y otra vez, a Sevilla FC, Fulham, Valencia CF o Sporting Clube, para ahorrarse la ficha después de una pesima inversión.
En la temporada 2016-17, el club decidió fichar a Kevin Gameiro, procedente del Sevilla, por 30 millones de euros. El francés no acabó de convencer y pese a que no puede considerarse que su etapa fuese un fracaso, acabaría saliendo rumbo al Valencia. Anotó 28 goles en 82 partidos. En la temporada 2017-18, el Atlético de Madrid negoció con el Chelsea el regreso de Diego Costa. Tras tres temporadas lejos, el hispano-brasileño regresó a casa para ponerse a las órdenes de Simeone. El club pagó 60 millones de euros por Costa. Desde ese momento hasta ahora, entre lesiones y sanciones, su saldo es muy ponre: en 83 partidos jugados sólo ha marcado 17 goles.
En el curso 18-19,el Atleti firmó a Nikola Kalinic por 14 millones de euros, procedente del AC Milan. El delantero tuvo un papel residual, apenas jugó y aunque marcó algún gol importante, salió del club cedido, para ahorrarse la ficha, porque Simeone no contaba con él. Anotó 4 tantos en 25 choques. A mitad de campaña llegó Álvaro Morata tras una cesión con opción de compra por 50 millones de euros que el club acaba de pagar al Chelsea. En 61 partidos, Morata ha convertido 22 tantos. En el ejercicio 2019-20, en verano, llegó Ivan Saponjic, un delantero balcánico procedente del Benfica que apenas ha tenido minutos y ahora busca una salida urgente del club, en forma de cesión. En invierno se intentó fichar a Cavani, sin éxito.
El Atlético de Madrid lleva seis largos años sin acertar con el fichaje de un delantero centro que alcance las cifras goleadoras que un equipo del nivel del Atlético necesita. En seis temporadas ha invertido más de 200 millones de euros en fichajes, pero lo cierto y verdad es que Simeone siigue sin tener un "killer" de área. Tanto en el club, como en la dirección deportiva, como en el banquillo, saben que eso es así. La gran asignatura pendiente del Atleti es el gol. Y eso, en el mercado, cada vez se compra más caro.




