Lo bueno se hace esperar. En el caso de Geoffrey Kondogbia, su primer gran partido con el Atlético de Madrid ha tardado meses en llegar, pero visto lo visto, mereció la pena. El ex jugador del Valencia fue clave ante el Celta. Apareció en el tanto del empate, salió en las fotos del segundo tanto colchonero, acumuló un 90%de acierto en el pase, evitó un gol cantado de Iago Aspas y recuperó hasta 19 balones para los de Simeone. Una actuación estelar para el francés, que como su equipo, fue de menos a más y acabó dejando claro que como motor diesel y sostén defensivo, puede acabar siendo determinante para este Atlético de Madrid.
Kondogbia, que nunca ha sido un ejemplo a la hora de abandonar los diferentes clubes que han jalonado su carrera, sí está sabiendo ser ejemplar en el Atleti. Llegó sabiendo que tenía el listón de la exigencia por las nubes, siendo consciente de que le compararían con Thomas Partey, de que había "overbooking" en su puesto y de que partía en un rol secundario para el Cholo. Geo entrenó duro, trabajó fuerte y esperó su oportunidad. El KO copero le dejó sin minutos y la competencia interna del Atleti, que es salvaje en la era Simeone, le obligó a tener que superarse. El francés ha tenido por delante a Koke, Herrera, Saúl, Llorente e incluso Torreira. Y sin embargo, lejos de desesperarse por no jugar, ha perseverado hasta poder ayudar al equipo.
A esforzado golpe de riñón y piolet, Kondogbia ha conquistado su sitio en los entrenamientos, en el grupo y en el equipo. Ahora habrá que ver si su rol sigue siendo de actor secundario o si por el contrario, empieza a entrar de lleno en las rotaciones del Cholo. Lo que nadie puede discutirle es que ha tenido la paciencia, el tesón y la personalidad de saber esperar su momento y dejar claro, al grupo, al entrenador y al aficionado, que llegó para sumar y que, cuando le dan la oportunidad, está preparado para hacerlo. Kondogbia ya ha hecho la pertinente "mili" con el Cholo y esa circunstancia, en una temporada con un calendario exigente, trufado de obstáculos, lesiones, bajas y del maldito Covid-19, es una garantía.
El campo dirá si sigue creciendo o no, pero Kondgobia ha puesto la primera piedra para acabar siendo importante en el Atleti. Sabe trabajar en silencio, esperar su oportunidady estar preparado para ser un soldado de Simeone. Y justo eso es lo que necesita el equipo para alcanzar sus metas. Un tipo dispuesto a sacrificarse por el equipo y mirar a la cara al compañero que tiene al lado, porque sabe que estará dispuesto a hacer lo mismo por él. Kondogbia llegó para sumar y después de trabajar con intensidad en silencio, después de saber esperar muchos meses, se está abriendo paso. Para algunos eso no significa nada. Para Simeone, eso lo es todo.
Rubén Uría




