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Iván Pillud en GOAL: sus consejos a los más jóvenes, el uso de la tecnología en el fútbol, jugar de grande y el retiro

Iván Pillud siempre está con una sonrisa en la cara, se mueve por el predio saludando y bromeando con cada una de las personas que se cruza. El 24 de abril cumplió 36 años de los cuales pasó 10 jugando para Racing Club, convirtiéndose en el segundo jugador del fútbol argentino en estar más tiempo en un equipo. En una charla con el equipo de GOAL habló sobre su buena energía para afrontar el día a día, la terapia, cómo cambio el vestuario desde que debutó y mucho sobre su relación con los más jóvenes del plantel.

"Los clásicos no pasan de moda" es una producción de GOAL en donde entrevistamos a jugadores profesionales que ya pasaron los 35 años de edad y abordamos cómo es su preparación física actual, su tratamiento de la salud mental, el fútbol de hoy comparado con su debut hace más de 10 años, su relación con los deportistas más jóvenes, su convivencia con la tecnología para mejorar el rendimiento, las redes sociales, el retiro y lo mejor y lo peor de ser futbolista.

Ivan Pillud Racing Club 22072022

UNA VIDA EN RACING

Sos el segundo jugador del fútbol argentino que está hace más tiempo en el mismo club. ¿Sabés quién te supera?

El otro día estaba viendo el partido de Argentinos Juniors y hablaban de Miguel Torrén…

Exactamente, te supera por seis meses.

Justo se dio que estaba viendo Argentinos y no pensé que Torrén tenía tantos años en Argentinos; me sorprendió. Felicitarlo por el tiempo que lleva.

¿Cómo se hace para estar tanto tiempo en un club?

Considero que siendo siempre el mismo. La carrera, el trabajo, te va haciendo cambiar algunas cosas en cuanto a formas de entrenar, de mantenerte, pero al manejo en sí, creo que desde que llegué a este club me manejé siempre de la misma manera. Considero que sigo siendo ese Iván Pillud que llegó a los -casi- 23 años, y hoy tener 35 años… Son muchos años.

La forma de manejarse, creo que no hay otra manera. Como en la vida, se pasan buenos y malos momentos. Los he superado, eso es fundamental en cuanto a la mentalidad que tiene que tener un jugador. A través de haber atravesado esos malos momentos, empezaron a venir los buenos momentos, y me fui enamorando de estos colores, de esta institución.

Si bien cuando llegué algunos me reprochaban porque sabían que yo venía bastante identificado con Newell's (había dicho en ese momento que era hincha). Hoy creo, no sé si me gané el corazón del hincha, pero se dan cuenta de que uno trata de hacer lo mejor día a día, que sigue eligiendo estos colores, y siempre digo lo mismo: trataré en lo posible de retirarme acá. Sé que es difícil llegar hasta los 36, 37 años compitiendo en un club grande, pero voy a hacer todo lo posible para retirarme acá.

¿Cambió en algo tu manera de prepararte, desde aquel Pillud que llegó a Racing al de hoy?

Si, sobre todo en el cuidado invisible La forma de manejarme en el cuidado mientras no estaba entrenando, mientras estaba en casa. Cuando uno es más chico el físico es otro, te permite hacer muchas otras cosas, disfrutar el tiempo libre de otra manera. Me ha tocado estar mucho tiempo solo, no en familia, no he tenido que mudarme, estar con mis hijos y demás; eso es un desgaste físico que tiene el jugador de fútbol -porque hablo con compañeros…

Cuando jugaba en Newell 's tuve varias personas que me decían que el cuerpo te cambiaba a partir de los 30 años. Yo lo empecé a sentir, más o menos, a los 33. Nunca había tenido una lesión muscular. Tuve una sola lesión ósea, que fue el quinto metatarsiano, allá por el 2010 cuando llegué a esta institución.

El no haber tenido lesiones musculares graves me mantuvo en actividad. Las lesiones, el descanso… Cuando uno es más chico sale un poco más, se acuesta más tarde. Estos últimos cuatro, cinco años aprendí a comer un poco mejor. Cada vez siento que me tengo que cuidar un poquito más, tengo que ir ajustando esos detalles para seguir tratando de mantenerme en un nivel que sabemos que el fútbol argentino es muy competitivo y te obliga a estar siempre en un buen nivel. Si estás mal preparado o mal descansado es imposible competir.

Iván Pillud Racing Club 22072022

JUGAR DESPUÉS DE LOS 30

¿Qué fue eso que sentiste a los 33 que decís “uy” y todo cambió?

Gracias a Dios yo siempre fui físicamente bastante privilegiado, pero me pasó a los 33 años, creo que estaba el Chacho (Coudet), habíamos ido afuera a hacer la pretemporada y me costaba en lo físico. Yo en las vacaciones, si bien me movía un poquito los últimos días como para no llegar tan fuera de punto, me costó muchísimo esa primera semana. Ahí me di cuenta que el físico me empezaba a hablar, a decir: “Che, Iván, pará… Ya empezás a ser grande”. Me di cuenta que me empezó a cambiar el físico. Después está en uno seguir manteniendo su impronta, la técnica de uno que lleva en el alma. Pero en cuanto a lo físico tenía que trabajar mucho más. Fui cambiando esos detalles que me hacen seguir sintiendo, no sé si como cuando tenía 25, 30 años, pero tampoco es tan grande la brecha. Me sigo sintiendo bárbaro físicamente.

Decías que en los últimos cuatro, cinco años cambiaste la alimentación...

No es que antes me alimentaba mal, sino que comía fuera de horarios. A veces comía frito un poco más de lo debido, me daba gustos. Hablando con el nutricionista me decía: "a esta edad lo vas a soportar, cuando empieces a tener 30, 35 años, en el nivel que jugamos nosotros va a ser muy difícil". Y empecé a cambiar un poquito la cabecita con respecto a la comida, a los horarios, a cumplir cada dos o tres horas alguna ingesta de algún alimento, y me fui dando cuenta con el tiempo que me fue dando buen rendimiento y hasta el día de hoy no lo puedo modificar porque si vuelvo a hacer lo que hacía cuando tenía 25 años no estaría para jugar.

¿Y el tema de la tecnología, del GPS, sentís que te hizo cambiar alguna cosa a la hora de entrenar?

En cuanto a la tecnología, a los aparatos y GPS, ha cambiado para bien. Hoy los entrenamientos son un poco más cortos de lo que era hace diez años atrás; a mi en lo personal me gustan más los entrenamientos de ahora que los de antes. Antes estábamos casi tres horas entrenando en un campo de juego, nos sacaban a hacer fondo y estábamos corriendo 10 kilómetros, y todo psicológicamente era más difícil de llevar. Hoy los entrenamientos son más dinámicos, más cortos. Ha crecido la parte del gimnasio, se ha metido muchísimo en el jugador. Los complementos del gimnasio con los complementos del campo de juego hoy son fundamentales para lograr una dinámica como la que está impuesta en el fútbol argentino.

¿Cómo se hace para, siendo un jugador +35, sostener las ganas de venir a entrenar todos los días, seguir estando? Sobre todo teniendo en cuenta que hoy no sos la primera opción a la hora de jugar.

Lo que me da fuerzas, ganas y motivación de seguir viniendo y entrenando, más allá del amor que le tengo a este club, son mis compañeros. Uno se va poniendo un poco grande y te van dando aliento para que uno trate de seguir en esto, que como bien dijiste vos, hoy no me está tocando tener la posibilidad de jugar todos los partidos. Que si bien es más difícil, también tener una posibilidad de jugar cuando estás dos meses sin hacerlo… Creo que esa motivación me la genera también la responsabilidad que tengo hoy con el club. No es lo mismo cuando llegué con 22, 23 años que la responsabilidad que tengo hoy. Me siento inconscientemente un referente del equipo, del club, y eso me hace sentir orgulloso.

Iván Pillud Racing Club 22072022

SER REFERENTE Y EL VESTUARIO

Recién decías que ahora sos un referente. En su momento estuvieron el Chino Saja y Diego Milito, se fueron. Después Licha, que también se fue. Ahora quedaste vos. ¿Cómo se lleva eso?

Es una tarea, algunos dicen que difícil... No digo que sea fácil. Es una gran responsabilidad ser el líder. Hoy somos tres, cuatro, cinco referentes. Es una gran responsabilidad sobre todo porque hoy hay mucha diferencia a comparación de cuando estaban el Chino y Diego. Teníamos un equipo un poquito más grande que se adaptaba más a lo que planeaban o gestionaban tanto el Chino como Diego. Hoy la brecha es mucho más lejana en ese sentido. Yo casi con 36 años estoy compitiendo con un chico que tiene 18, y siempre me mantuve en la línea de seguir aprendiendo del chico de 18 y viceversa, creo que es algo mutuo. Yo con 35 años todavía tengo que seguir mejorando muchísimas cosas, siempre se aprenden cosas nuevas. Pero la realidad es que me siento importante. O sea, más allá de lo que yo pueda llegar a decirte, hoy me siento muy identificado con el club, me siento con otras responsabilidades que antes no tenía, como por ejemplo en el tema de Racing Solidario, u otros deportes que hay en el club y ONGs que trabajan acá, que me voy involucrando en el día a día. Ya es prácticamente mi casa, no pasa solo por el hecho de venir, entrenar e irse, sino también tener que hablar con dirigentes, cuerpo técnico… Si hay algún inconveniente la comunicación es lo más importante que tenemos que tener, y esa es tarea de los más grandes.

¿Cuánto cambió el vestuario de Racing de aquel que llegaste a este? No solo en cuanto a nombres, sino en cuanto a lo que se hace, se habla. Son dos generaciones distintas..

Antes nosotros en cuanto a las charlas mano a mano, a las charlas grupales, al vestuario en sí... Era todo más cercano, de tener más tacto con los compañeros. Y estar más tiempo encima. Hoy, a veces estamos en el mismo club con algunos de los chicos y nos estamos mandando mensajes de una mesa a otra. Y la verdad es que esa conexión, esa comunicación en cuanto al cara a cara se ha perdido muchísimo. Tampoco soy tonto, no digo que sea bueno o malo, considero que han sido dos brechas totalmente diferentes. No digo que una sea mejor que otra, pero siempre voy a ser de la escuela del que prefiere hablar personalmente que estar mandando un audio o llamando por teléfono, o un mensaje de texto para decirte algo o aconsejarte. En ese sentido los años atrás, cuando estaban tanto Chino como Diego, en 2014, ese tipo de charla en el vestuario, en el campo de juego, en el gimnasio eran todas más de palabras al lado de los compañeros y no tanto por medio de la tecnología. Eso ha cambiado muchísimo.

Cambió mucho como te hablaban a vos los referentes cuando eras chico a cómo le tenés que hablar vos a los chicos.

Sí, cambió mucho. La vieja escuela a veces -no quiero que se malinterprete-, pero nos pegaban demasiado y a nosotros nos daba la sensación de que cuando a uno lo retaban, advertían o le decían algo fuera de contexto, o a veces te fajaban... Nos educaron así. Uno agachaba la cabeza y se frustraba. Hoy, por ejemplo, tenemos chicos a los que tenés que ver las personalidades de cada uno porque vos sabés: “bueno a este lo tengo que agarrar del cuello y hablarle, al otro le tengo que decir alguna mala palabra para que reaccione”, y esos tratos hoy son totalmente diferentes.

Iván Pillud Racing Club 22072022

LA CRÍTICA Y EL ELOGIO

¿Hacés terapia? ¿Cómo ves el tema de la psicología en el fútbol, creés que es necesario?

Es importante tener un psicólogo en el club, o una coaching como la que tenemos nosotros (Andrea). Hay muchos chicos que tienen problemas personales y les da vergüenza contárselo a un compañero y van y se lo cuentan al psicólogo y se descargan. A través de esa descarga, nosotros recibimos lo que nos comentan los profesionales y tratamos de ayudarlo en base a lo que les está pasando. Yo me acuerdo que hace 15 años atrás nosotros teníamos un problema y cada uno no sabía lo que le pasaba al compañero que tenía al lado. Eso hoy en el fútbol es fundamental: saber que estoy trabajando y viniendo todos los días con treinta compañeros más, y que no sé si con todos, pero trato de hacerlo con todos, de estar sabiendo qué le pasa a cada uno o qué problema tiene. Por eso digo que, si me das a elegir a mi, prefiero si fuese técnico prefiero tener un ayudante como un psicólogo, una coaching, dentro del cuerpo técnico para trabajar sobre todo con los más chicos, que son los que más sufren por el tema redes sociales.

¿Cómo convivís con la crítica y el elogio?

Estoy curado de espanto. A medida que fueron pasando los años aprendí que la gente es muy exitista, que hoy jugás mal y te hacen sentir el peor del mundo; mañana jugás bien y sos Messi. El jugador que no interpreta eso hoy es el que se frustra o tiene menos chances de jugar en un equipo de Primera División. Lamentablemente va a existir toda la vida y el que no entiende el paño no puede jugar, porque hoy la presión psicológica que tienen muchos jugadores es muy difícil remontar después. Vivimos en épocas donde cada vez hay menos tolerancia, los procesos cada vez tienen que ser más cortos y rápidos a la vez, porque hoy un técnico debuta y si no ganó los primeros dos partidos se habla de que se va… Entonces hay que tratar de encontrar un equilibrio.

Iván Pillud Racing Velez Superliga 2019

SU RELACIÓN CON LOS MÁS JÓVENES

Cuando eras más chico hubo un punto de quiebre en tu carrera: el tema de la Hepatitis B. En su momento contaste que te gustaba hablarlo con los chicos para aconsejarlos. ¿Es algo que seguís haciendo?

Si, lo sigo haciendo. A los compañeros los aconsejo. En su momento la he pasado muy mal, pero bueno, así es la vida. Uno no vino a esta vida sabiéndolo todo, siempre hay piedras en el camino que hay que sobrepasar; lo importante es no agachar la cabeza. En ese momento me avergoncé de mi situación, pero cuando fueron pasando los años conocí gente que ha tenido la misma enfermedad y lo naturalice un poco más. Eso me ayudó a darle charla a mis compañeros, a gente que conozco, amigos. Siempre digo lo mismo: las cosas pasan por algo. Soy una persona muy optimista, siempre estoy de buen humor, creo en la energía, en las buenas vibras. Sirvió de experiencia, por algo pasó y ya está: la vida continua.

Hablando de este tema de la tecnología, los chicos tienen todo más a mano y no saben los riesgos que corren de todo eso que les llega tan fácil… ¿Qué se les puede decir?

Que sean equilibrados. Los excesos son malos, de un lado y del otro. Yo veo que muchos chicos están mucho tiempo con el celular, Instagram, Facebook, streaming y demás. Cambió muchísimo. Veo que a los chicos les cuesta concentrarse por ese motivo. Hoy están tan pendientes a los celulares y a la tecnología que a veces cuando uno los charla personalmente, o mismo el entrenador tiene que dar algún trabajo antes de salir al campo de juego, después en el campo de juego lo tiene que repetir. ¿Por qué? Porque están con la cabecita en otro lado. Eso, en realidad, a nosotros nunca nos pasó porque todavía no teníamos celulares. Y lo único que teníamos que hacer era prestar atención al técnico, o si venía alguien a darte un consejo… Hoy se termina de entrenar, se entra al vestuario y estamos todos con el celular en la mano. Es algo que parece que lo necesitamos, que es importantísimo de tener.

CERCA DEL RETIRO

¿Qué hiciste durante la pandemia?

A los futbolistas la pandemia nos duró cuatro meses. Desde que empecé a jugar al fútbol, siempre estuve lejos de mi familia. Para mi esos cuatro meses estando en mi pueblo con mi familia fue algo soñado. Porque siempre estoy pendiente de “che, cuándo jugamos, tenemos copa ahora y cuándo vamos a tener un día libre como para irme a mi casa”. A veces pasan seis meses y no piso Capitán Bermúdez y necesito estar con mi familia. Me pase la pandemia comiendo mucho asado, tenía un carnicero a dos cuadras de casa -que durante la pandemia eran esenciales- y era dos veces a la semana asado; uno de mis hermanos me decía: “¿Otra vez vamos a comer asado?” Castigué el cuerpo un poco en esos cuatro meses. Después obviamente la comida que hace la vieja, que la extrañaba mucho. Estar compartiendo charlas con mis viejos, que en estos últimos años no tenía la posibilidad de hacerlo. Uno cuando es chico creo que los padres son inmortales, y hoy mis viejos tienen más de setenta años. Gracias a Dios están bien y aproveché muchísimo afianzar esa relación con mi familia esos cuatro meses que estuve en casa. Idiomas no me puse a aprender, pero entrenamos por Zoom con el profe todo el tiempo. Hacíamos charlas con Sebastián Beccacece, en ese momento, y después mate en casa, tranqui. Me dormía tarde, me iba a dormir todas las noches a las tres de la mañana. Creo que a todos nos cambió un poco la vida la pandemia, pero bueno, yo pude estar con mi familia.

Qué es lo mejor y qué es lo peor de ser futbolista

Lo peor, el tema familiar. Desde que empecé a jugar al fútbol tuve muy poca relación con mi familia. Si bien saben que los amo profundamente, me ha quitado muchísimo eso. Van pasando los años, voy a mi casa, los encuentro a mis viejos más grandes y digo “pucha, hasta qué edad seguiré jugando al fútbol”, porque me dan ganas de estar con ellos al lado y decirles que los quiero, que los amo, e ir a pescar con mi viejo, que hace mucho que no lo hacemos -porque compartimos esa pasión también.

Después lo que me da: el ser conocido está bueno, que la gente te reconozca en la calle me hace sentir muy orgulloso de mi persona, de lo que soy. Sigo siendo el mismo Iván Pillud que vivía en Capitán Bermúdez cuando nació. La gente hoy valora muchísimo mi persona, no sé si tanto al de jugador, pero si a mi persona; un tipo muy tranqui que es muy sociable, que se da con cualquier persona, que trata con cualquier persona.

¿Hay cosas que te hacen empezar a decir “bueno, está cerca el retiro”?

Hace más de un año me pasa que estoy en mi departamento tomando mates y me lo he preguntado varias veces. Inconscientemente me estoy preparando para ver qué voy a hacer después de que termine de jugar al fútbol. Si me preguntás ahora, todavía no sé.

Hace un año digo que tengo que hacer el curso de técnico, pero mi corazón todavía me dice que no voy a ser técnico. Quizás mañana me de vuelta pero no creo. Tengo una pasión muy grande, que es la pesca. Si sigo involucrado al fútbol me gustaría poder tener la posibilidad de seguir trabajando en algún área de Racing, como por ejemplo Chiche Arano que está con los muchachos de video. Es algo que me gustaría hacer, pero no considero que soy de esos tipos que tienen el temperamento de un entrenador. Sería un buen ayudante de campo, pero para eso tengo que estudiar la carrera de entrenador. Sería ese que pone paños fríos. El que no tiene tanta responsabilidad como el técnico. Pero no me veo como entrenador ni hoy ni mañana.

PING PONG CON PILLUD: CRIPTOMONEDAS, GAMING, LENGUAJE INCLUSIVO Y MUCHO MÁS.

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