Imanol Alguacil, el técnico tranquilo, el hombre que apenas ha alzado la voz desde que es entrenador de la Real Sociedad dio rienda suelta a la tensión vivida y a la alegría contenida tras la conquista de la Copa del Rey. Esa que conquistaron tras 34 años de sequía.
Tras la rueda de prensa postpartido en la que analizó la final y antes de abandonar la sala de prensa prevista por la RFEF sorprendió con unas palabras en las que hacía entrever lo que segundos después iba a pasar: “Me voy a pasar del modo entrenador al modo aficionado si me permitís. Me da igual si es modo aficionado o modo forofo, como lo queráis llamar”.
En tono emocionado, siguió su discurso mientras se quitaba la chaqueta y se enfundaba una camiseta de su equipo, una como la que vistió también como jugador donostiarra. “Esto va por toda Guipúzcoa, esto va por todos los que sienten la Real”.
Y haciendo una última petición: “Guipúzcoa, todos conmigo” entonó un cántico realista a ‘grito pelado’ y con la voz rota.
¡Erreala Alé
Irabazi Arte
Beti Egongo Gara Zurekin!
Todo ello agitando también una bufanda blanquiazul al aire y haciendo gestos evidentes de alegría desmedida, para acabar diciendo “¡vamos Real, aupa!




