47.418 espectadores se marcharon del Camp Nou ilusionados con la nueva era que acaba de empezar en el Barcelona. Pese a la falta de gol, el Barça de Xavi Hernández da señales de vida. Por lo menos en su puesta de largo se mostró más ambicioso que en épocas anteriores. El conjunto culé dio varios pasos adelante, sobre todo en una presión que, pese a no durar los noventa minutos, se convirtió en uno de los atributos de un primer tiempo más definitorio que el segundo. Pero hay que seguir, el de Terrassa tiene trabajo por delante y lleva menos de quince días entrenando. Milagros, a Lourdes.
La presión no permaneció porque el equipo no aguantó. Xavi puso en marcha su idea, la presión alta, la superioridad en el centro del campo, el juego por las bandas y la posesión altísima de balón -sobre todo en el primer tiempo- pero habrá que tener paciencia para observar su completa implementación. Los blaugrana siguen sin energía suficiente para aguantar compitiendo al 100% hasta el final del partido, en el que el Espanyol pudo empatar con dos ocasiones clarísimas en el punto de penalti. El equipo sigue llegando fundido al 90.
Debutó Ilias
Pep Guardiola, en su primer partido de Liga en el Camp Nou como entrenador del Barcelona, hizo debutar a un chico de 20 años llamado Sergio Busquets. Ese centrocampista, todavía titular, es hoy una leyenda viva del barcelonismo. En su debut en el banquillo, Xavi Hernández siguió los pasos de su padre futbolístico, el hombre con el que conquistó el cielo. El egarense, tanto por convicción como por necesidad, le dio la oportunidad a Ilias Akhomach. El extremo de 17 años jugó solamente 45 minutos, pero Xavi decidió que el marroquí debía pasar por delante de Yusuf Demir y de Abde Ezzalzouli.
Xavi necesitaba sacudir el ataque culé. Al equipo le sigue faltando gol, por falta de efectivos -Dembélé, Ansu Fati, Braithwaite y el Kun Agüero de baja-, pero también porque el fuerte de los que quedan disponibles no es precisamente la efectividad ante la portería contraria. Por eso hizo debutar a un Ilias que se mostró menos descarado de lo habitual en su categoría. Más incisivo fue Abde, que hizo temblar al Espanyol con su desequilibrio en banda durante los segundos 45 minutos e hizo temblar al Espanyol, más de los que había jugado con Koeman (20 minutos divididos en dos encuentros). El primer Barça de Xavi hace sonrerir a los culés.
