Sobre su decisión de fichar por el club lombardo, especificó: “El equipo no es el de antes, pero el Milán siempre es el Milán. Han pasado muchas cosas desde la venta de Berlusconi, yo debo pensar en el campo: si no hubiese creído en este proyecto no habría venido aquí.. Un futbolista nunca es igual, los años pasan, la experiencia te cambia, te forma. Sé que debo hacer para dar el máximo. No vine aquí para ser una mascota”, comentó el sueco.
Además, en tono jocoso y sarcástico, Ibrhimovic explicó cómo será su relación con el vestuario “Voy a ser muy malo con los compañeros jóvenes, ahora que tengo niños sé cómo hacer para que crezcan bien (ríe). Hay que trabajar duro, fuerte, debes saber sufrir: si no sabes hacerlo, no vas a sacar todo tu potencial. A mí me gusta sufrir, por eso trabajo duro y espero mucho de mis compañeros: a veces quizás demasiado, pero yo lo veo así”, dijo.
Y respecto al debate sobre su edad, ya 38 años, comentó: "Después de haberme lesionado estaba muy feliz, decían que era imposible volver y en cambio trabajé para conseguirlo: hasta que pueda jugar, lo haré. Es imposible hacerlo como cuando tenía 28 años, pero en el campo sabes cómo ayudar: en vez de correr, puedes chutar desde los 40 metros…”.
