La Coppa de Italia alcanza esta semana su zona caliente tras meses de actividad donde fueron cayendo piezas que se consideraban determinantes, como la eliminación de su actual campeón, la Lazio, de uno de los clubes de moda, la Atalanta, o incluso de uno de los clásicos del torneo, la Roma. Y, sin embargo, no ha perdido ni un ápice de interés porque en los últimos cuatro cupos se han colado los dos primeros de la Serie A, Inter y Juventus, así como dos de los eternos competidores, Napoli y Milan, que pese a atravesar un pésimo año en cuanto a clasificación liguera se refiere, tienen en el torneo copero una de las soluciones positivas del curso.
El formato de la Coppa de Italia, que permite que los que mejor lo hicieron en las pasadas ediciones, siempre hayan jugado los partidos a eliminatoria única (cada una de las rondas previas) como locales en su propio estadio, hizo que, prácticamente el 85% de los cruces, fueran favorables al equipo que actuaba como local. De tal manera, han llegado a la fase clave cuatro clubes que ya saben lo que es ganar el torneo copero, aunque unos tienen más necesidad que otros, pues el Milan no lo gana desde 2003 y el Inter desde 2011. La alegría copera no es tan lejana en el Napoli, que lo levantó en 2012 y 2014. Todo ello, reflejo del dominio casi absoluto de la Juventus, que ha ganado cuatro de las últimas cinco ediciones (la última, la perdió ante la Lazio).
Y, sin embargo, pese al dominio de la Vecchia en los torneos nacionales, es el único título italiano que le falta a Cristiano Ronaldo, pues el Scudetto y la SuperCoppa sí lo lograron los turineses con la estrella portuguesa ya en sus filas. La amenaza para que la Juventus vuelva a conseguir el título, pasa principalmente por uno que ya vistió de bianconeri, Zlatan Ibrahimovic. El sueco ha transformado, al menos mental y competitivamente al Milan, que ha dado un salto adelante desde su llegada y que se comporta como un equpo más valiente y crecido. Ha dinamitado el ataque, logra goles y reactivó a varios futbolistas milanistas que estaban atrapados en las dudas de una institución en estado de interrogación permanente. Rebic, Castillejo, Theo Hernández o Calhanoglu, han dado un paso al frente estas últimas semanas, aunque los resultados no estén llegando aun a consolidarse. Para el Milan, la Coppa aparece como solución al único título que pueden lograr este curso (no participan en ninguna competición europea y están lejos de zona Champions vía Serie A), mientras que para la Vecchia, siempre será un aliciente más en su búsqueda de dominar cada rama del fútbol italiano, más aun tras haber perdido esta semana en Verona su tercer partido liguero del curso. El estímulo de Cristiano por sumar el único titular transalpino que le queda, es otro de los motivos por los que Sarri si pretende culminar su año copero con el título bajo el brazo, aunque la cercanía de los cruces de Octavos de Champions, pueden condicionar un poco su once inicial en San Siro el jueves (20:45 DAZN).
Curiosamente, 24 horas ante, el miércoles y en el mismo escenario milanés aunque denominado Giuseppe Meazza (porque el local será el equipo neroazzurri), se disputará la otra semifinal de Coppa entre Inter y Napoli (20:45 DAZN). Los de Antonio Conte vienen de una semana perfecta al haber aprovechado el desliz de la Juventus y su enorme remontada en el Derby della Madonnina, para colocarse líder de la Serie A. La llegada de nuevos refuerzos invernales le ha dado un aire nuevo al equipo, que ha sumado enormes variables para su propuesta, alcanzando un punto competitivo adecuado para aspirar a ganar todo esta temporada. El enorme momento goleador de Lukaku, la irrupción definitiva de Lautaro Martínez (que está con molestias físicas), la enorme aparición de Young y la búsqueda de recuperación mental de jugadores como Alexis Sánchez o un Eriksen aun solapado desde su llegada hace semanas, dan variedad a un Inter que parece favorito ante un Napoli en estado de shock.
Los napolitanos no han mejorado nada desde su decisión de contratar a Gennaro Gattuso como entrenador y tras perder esta semana ante el Lecce en San Paolo, han vuelto a agrandar las dudas de un equipo que está undécimo en Serie A, que tiene un cruce de Champions muy complicado ante el Barcelona y que ve esta Coppa de Italia como algo difuso, pues las energías y sensaciones son tan limitadas, que quizás no sea la mejor manera de solventar los problemas reales de la plantilla actualmente. Tras rotar el fin de semana, se espera el regreso a la titularidad de jugadores clave como Manolas, Callejón, Allan y, sobre todo, Fabián Ruiz. Nada solucionará el pésimo año de los del sur de Italia, pero la Coppa, quizás acaba siendo el único de sus buenos recuerdos.
