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Guillermo Barros Schelotto Boca Juniors 20062017ALEJANDRO SANTA CRUZ/AFP/Getty Images

Guillermo, el líder que juega desde afuera

Desde que se retiró y comenzó su carrera como entrenador, Guillermo Barros Schelotto fue el técnico fetiche de los dirigentes de Boca. Su exitoso paso por Lanús potenció su imagen y, cuando le llegó la chance, supo cómo aprovecharla siendo tan auténtico como lo fue en su etapa como jugador. El título que consiguió tras un año y medio en el cargo es solo un reflejo de la identidad que le devolvió al club tras algunos años en los que reinó la confusión.

Aquel irreverente jugador con la '7' en la espalda se convirtió en el técnico de traje y corbata con la declaración justa en el momento indicado. Casi nunca polémico y siempre medido, el único exabrupto -si se lo puede catalogar como tal- fue el reclamo tras un año sin penales. Puertas adentro, se hizo respetar enseguida: del "prohibido tirar centros de mierda" a la expulsión de Pablo Pérez por la patada a un juvenil, tomó la decisión de rescindirle a Daniel Osvaldo y, más tarde, de las salidas de Daniel Díaz y de Agustín Orion.

El Mellizo se apoyó en Tevez y se repartió el rol de referente con él, pero ante su ausencia debió asumir con más fuerza el protagonismo. Fue el primero en aclarar que a Carlitos no se lo iba a reemplazar con otro jugador sino "con funcionamiento", advirtió a lo largo de todo el campeonato que "el torneo se va a definir en las últimas fechas" y en ningún momento entró en la histeria ante los flojos rendimientos y el acercamiento de River en la tabla

La mano de Guillermo, aunque inadvertida, fue fundamental a lo largo de la temporada: tocó el equipo y el esquema cuando tuvo que hacerlo, mantuvo a los suplentes motivados y cuando los necesitó, le rindieron, bancó a Benedetto tras su lesión cuando parecía que Bou llegaba de mejor manera y sobrellevó en su espalda las críticas, a veces lógicas y a veces desmedidas. Con él, el Xeneize encontró al líder que estaba buscando, solo que éste juega del otro lado de la línea de cal.

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