El traspaso de Bruno Fernandes al Manchester United, uno de los más significativos del pasado mercado de fichajes, está siendo investigado por la FIFA después de que la Sampdoria, su antiguo club, presentara una queja alegando que aún se les debe dinero de la venta al Sporting de Portugal.
Los red devils pagaron más de 53 millones de euros por el luso al Sporting portugués y la Sampdoria reclama que en la venta del jugador al club luso pactaron una bonificación del 10% sobre cualquier futuro traspaso.

Es por ello que el equipo italiano reclama algo más de 5 millones de euros al Sporting, quien le compró por unos 10 millones antes de revenderlo al United.
Un portavoz de la FIFA confirmó que “podemos decir que el 3 de abril de 2020 el club italiano Sampdoria presentó una reclamación ante la FIFA contra el Sporting de Portugal en relación con las obligaciones financieras establecidas en el contrato correspondiente a la transferencia de Bruno Fernandes”.
Añade que “el asunto se está investigando actualmente y en consecuencia, no podemos proporcionar más comentarios".
Cabe señalar que no hay indicios de que el Manchester United sea responsable de ninguna parte del dinero.




