EDITORIAL
El Barcelona pone a punto la maquinaria tras el frenazo en los últimos partidos. Ha logrado un solo gol -de penalti- en los tres últimos choques, en los que ha generado 45 ocasiones para marcar aunque solo iban 7 dirigidas a portería. Solo ha matado desde los once metros, pues. En febrero apenas ha logrado una sola victoria en cinco intentos y en diez días se ha quedado sin marcar en dos ocasiones, lo nunca visto esta temporada. Porque si algo tenía el Barcelona era gol. Promediaba 2,6 cada noventa minutos entre agosto y enero mientras que en febrero la media de goles ha decaído a 0,8 por partido. Es decir, el Barcelona no está ni al treinta por ciento de las capacidades goleadoras que ha demostrado.
Es un registro muy pobre para un equipo que en enero se sentía en el momento álgido de la temporada. Desde enconces no ha dejado de decrecer en cada partido que pasaba y la lesión de Leo Messi truncó también su buen momento. Sin embargo, también en la primera vuelta el Barcelona recibió al Sevilla inmerso en la peor racha de resultados hasta entonces sumando apenas tres empates en cuatro partidos y al cuadro andaluz le acabaron cayendo cuatro goles después de que Ernesto Valverde repitiera el planteamiento que unas semanas antes había marcado el camino a seguir en la goleada al Tottenham en Wembley. Esto es, con Philippe Coutinho como extremo para dar paso a Arthur Melo en la media.
Sin el ex del Gremio, todavía lesionado, el equipo no tiene más profundidad que la que pone Messi. Pero Arthur no estará ante el Sevilla y a pesar de que le gustaría estar en los dos Clásicos que seguirán la visita al Sánchez Pizjuán desde el banquillo tienen claro que "buscamos proteger a los jugadores" y no se arriesgarán con una posible recaída del jugador a menos que se trate de la Champions League. Para entonces ya debería estar recuperado pero antes toca recomponer los motores del equipo tras los últimos tres partidos y comprobar en Sevilla que la avería no es tal y que con una buena puesta a punto el bólido azulgrana estará de nuevo listo para competir -y volver a ganar- al más alto nivel.
