Los insulares llegaban sumidos en una crisis tras tres derrotas consecutivas que les habían hundido en la zona media de la tabla y lograron volver a sonreír. El partido se les puso de cara pronto con dos goles en apenas cinco minutos de Mesa, de penalti y Pejiño. Solo llevaban 20 minutos de partido, pero ya lo habían sentenciado.
El Cartagena lo intentó pero no logró perforar la meta canaria que vio cómo Jesé debutaba tras su travesía por el desierto para acabar sacando tres puntos que les vuelve a permitir soñar por los playoff.