El Liverpool se impuso al Chelsea en un partido que desequilibró Mané. El delantero provocó la expulsión de Christensen al filo del descanso y mató a los blues con un doblete al inicio de la segunda, con error garrafal de Kepa incluído. Jorginho pudo dar vida a los locales pero Alisson detuvo su penalti y el partido acabó finalmente 0-2.
ASÍ FUE EL CHELSEA VS. LIVERPOOL
Te ofrecemos las estadísticas del encuentro de la mano de Opta.
