El Burgos tuvo que sudar la gota gorda para doblegar a un gran Calahorra que tuvo ocasiones de dar la campanada. Pero pesaron los nervios en ambos equipos que tuvieron que llegar al tiempo extra para dirimir la clasificación.
Un penalti iniciada la primera mitad de la prórroga y transformado por Juanma fue suficiente para que los burgaleses se metan en el bombo del lunes en busca de seguir luchando por volver al fútbol profesional. Los riojanos se despiden tras una temporada brillante donde llegaron a soñar con la gesta.