Noticias En directo
Lionel Messi

El Real Madrid y Cristiano Ronaldo deben darle las gracias al Barcelona de Messi

16:42 CEST 11/4/18
Lionel Messi Barcelona Cristiano Ronaldo Real Madrid
El cuadro azulgrana ha obligado al eterno rival a redefinirse hasta convertirse, también por incomparecencia del Barça, en un equipo casi imbatible.

OPINIÓN


Nunca el Barcelona había obligado a tanto al Real Madrid, cuyo balance en los enfrentamientos directos ante el eterno rival le sale muy negativo la última década, pues en los 33 Clásicos disputados desde verano de 2008, cuando Leo Messi vistió el 'diez' azulgrana por primera vez, su equipo se ha adjudicado 16 de los 33 partidos que ha disputado frente al eterno rival. El Real Madrid, por contra, solo ha ganado 10. Y las últimas tres veces que ha recibido al Barcelona en el Santiago Bernabéu en la Liga ha salido goleado: 0 a 4, 2 a 3 y 0 a 3.

El Barcelona no cuida a Messi como el Real Madrid a Cristiano Ronaldo

Es evidente que el triplete de 2009 obligó al Real Madrid a reformularse en un tiempo récord. Gastó una millonada para traer a Ronaldo y a Kakà, entre muchos otros, para poder competir de tú a tú ante un equipo que podía marcar una época y que lo hizo, pero no a la altura de lo que se podía pensar inicialmente tras aquel triunfal 2009. Porque el Real Madrid logró reformularse con éxito a pesar de los batacazos iniciales frente al Barcelona de Pep Guardiola. Con el tiempo, los blancos fueron aprendiendo de sus derrotas.

Ficharon a Toni Kroos, a Luka Modric, a Isco Alarcón y hasta a Marco Asensio, dibujando un equipo de presente y de futuro capaz de derrotar al Barcelona de Guardiola en cualquier momento. Sucede que el Barcelona se olvidó de si mismo y, como si la evolución que el propio club azulgrana había traído al mundo del fútbol jamás hubiera existido -a pesar de que incluso el Real Madrid siguiera ese camino- se ha alejado tanto de su credo futbolístico que el equipo ya no logra vencer ni convencer.

Y, en estas, el Real Madrid se ha convertido en un equipo casi imbatible, diseñado para acabar con la hegemonía de un Barcelona de Messi que lleva años sin comparecer en las grandes citas europeas. En este contexto nadie puede sorprenderse de que los blancos hayan ganado 3 de las últimas 4 ediciones de la Champions League, lo que además le vale para convertirse en el máximo favorito a la tercera corona consecutiva europea. Deberían dar las gracias al Barcelona por ello.