El Liverpool venció 3-1 al Crystal Palace el sábado. Dominó gran parte del encuentro, sufrió un gol en contra y sobrevivió a un final tenso, hasta que sentenció en el descuento. Los goles de Isak, Robertson y Wirtz le dieron los tres puntos. Los Reds se mantienen cuartos en la Premier y casi aseguran su plaza en la Liga de Campeones.
Slot apostó por Cody Gakpo y Mohamed Salah en las bandas, mientras que Ryan Gravenberch y Jeremie Frimpong salieron desde el banquillo. Virgil van Dijk fue titular, como de costumbre, y Alexander Isak actuó como delantero.
El encuentro comenzó con intensidad en Anfield: Van Dijk y Salah avisaron temprano, y el Liverpool se salvó cuando Brennan Johnson falló una clara ocasión.
A mitad de la primera parte se señaló un penalti a favor del Liverpool por una supuesta falta sobre Salah, pero el VAR lo anuló, frustrando a Slot. Poco después, los aficionados protestaron por el precio de las entradas.
A los 35 minutos, Isak aprovechó el caos en el área y, de media volea, batió a Dean Henderson. Cinco minutos después, Robertson aumentó la ventaja con un contraataque rápido. Así, el Liverpool llegó al descanso con una cómoda ventaja pese a su juego impreciso.
En la segunda parte el partido siguió irregular y el Crystal Palace creó peligro al contraataque. El portero del Liverpool, Frederick Woodman, mantuvo a su equipo en el partido con varias paradas brillantes.
En el 71’, tras una parada de Woodman, el árbitro dejó seguir el juego y Daniel Muñoz marcó a puerta vacía: 2-1. La decisión enfureció a la grada y dejó atónito al Liverpool.
En el 84, Strand Larsen acertó el poste y el balón se marchó fuera.
Ya en el descuento, una jugada de Mac Allister dejó a Wirtz frente al arco; su media volea, tras tocar el poste, sentenció: 3-1.




