Al otro lado de la cordillera, en Argentina, Fernando Cordero buscó un mejor pasar y dejó Universidad Católica en la misión de sumar más minutos, por lo que en el segundo semestre se calzó la camiseta de San Martín de Tucumán. Pero el Chiqui también aportó para la estrella número 13 de los cruzados.
En 7 partidos, Cordero disputó 276 minutos, por lo que claro está, merecía tener su medalla de campeón, la cuarta con la UC.
Por eso es que en su visita a San Carlos de Apoquindo, el Tati le colgó en su pecho el premio por ser parte del plantel campeón. Una buena noticia para el Chiqui, quien actualmente se encuentran buscando club para el 2019.
