El Barcelona cayó con claridad ante el Sevilla en las semifinales de la Copa del Rey. Un 2-0 rotundo y sin paliativos que deja en misión más que complicada poder meterse en la final copera y ganar su primer título este año.
GoalEsta temporada el Barcelona suma 21 triunfos, destacando la racha de seis victorias consecutivas hasta lo del Pizjuán, pero también 12 pinchazos (5 empates y 7 derrotas). Dicen los que saben que los títulos se ganan ante los 'grandes' y se pierden frente a los modestos y lo cierto es que los de Koeman están justamente haciendo lo contrario. Cierto es que es un equipo en reconstrucción, pero no está dando el nivel que se exige a un equipo campeón como él.
Ya lo advirtió Messi hace justo un año, al decir que "no nos alcanza para pelear por la Champions" y le cayeron palos por su sinceridad. 365 días después, nada ha cambiado y cuando le ha tocado verse con los 'grandes' el Barcelona se ha 'empequeñecido'. En España ha caído derrotado ante Real Madrid (1-3 en el Camp Nou) y Atlético (1-0 en el Metropolitano) y ha tropezado ante Sevilla (1-1 en el Pizjuán) o Valencia (2-2 en el Camp Nou) todos estos en Liga. También cayó en Copa ante los hispalenses (2-0 en el Pizjuán) y perdió la final de la Supercopa frente al Athletic (2-3 en La Cartuja), otro de los grandes históricos de España. Ante los más fuertes, fue capaz de ganar al Athletic en Liga (2-3 en San Mamés y 2-1 en el Camp Nou).
Derrota abultada ante la Juve... Y ahora llega el PSG
Fuera de nuestras fronteras tampoco le ha ido mucho mejor en el Viejo Continente, pues encuadrado en grupo de Champions muy asequible (Juventus, Ferencvaros y Dínamo de Kiev) el triunfo en Turín (0-2) llegó con sufrimiento tras un gol en el descuento de Messi que hacía bueno el previo de Dembélé. Y todo ello ante un rival sin Cristiano, baja por el Covid. Ya en la vuelta con la Juve al completo, los turineses dejaron al descubierto las costuras azulgranas con un 0-3 inapelable en el Camp Nou que deja una preocupación antes de medirse al PSG: Ante los grandes, el Barça se hace pequeño.



