El FC Barcelona tiene a sus dos objetivos en rebeldía. Si este domingo era Antoine Griezmann quien no viajaba con el Atlético de Madrid para el inicio de la pretemporada, este lunes ha sido Neymar quien se ausentó en el comienzo de los trabajos del Paris Saint-Germain.
Los dos grandes fichajes que busca firmar el club catalán parecen seguir los pasos de Ousmane Dembélé, que usó una estrategia similar para llegar al Camp Nou en el verano de 2017 . Si todo sale como esperan en Can Barça, los tres podrían ser compañeros de equipo en los próximos días.
Rebeldes, sin cumplir con su trabajo y desoyendo a sus empleadores. Así han comenzado la temporada tanto Griezmann como Neymar, para quien el PSG ya está preparando un castigo, tal y como anunció este lunes. "El Paris Saint-Germain deplora esta situación y tomará las medidas apropiadas", rezaba el escueto comunicado emitido por la entidad de la Ligue1.
Neymar quiere volver al Barcelona y el Barcelona quiere a Neymar. Si no fuera porque en el medio está el PSG, la historia sería sencilla. Pero no lo es. El propio presidente del club catalán, Josep Maria Bartomeu, anunció la semana pasada que el Paris Saint-Germain no quiere vender a la estrella sudamericana , por lo que, si eso fuera cierto, el regreso del delantero a España ahora mismo sería una utopía. El Real Madrid , que también sonó como posible destino para el ex del Santos , no contemplaría su fichaje. "Sabemos que Neymar Junior quiere salir del PSG, pero también sabemos que el PSG no le quiere dejar salir, con lo cual..no hay caso Neymar. Es decir, que no hay nada", explicaba Bartomeu enfriando el interés del club en el brasileño. ¿Será parte de la estrategia? Se sabrá con el paso de los días.
Hay que recordar que, durante la temporada 2018/19, el PSG excluyó a Adrien Rabiot cuando el mediocampista estaba envuelto en rumores que lo vinculaban al Barcelona. La entidad parisina lo hacía porque el jugador galo se negaba a discutir su renovación de contrato , que expiró en junio de este año (de hecho, Rabiot ya firmó como agente libre en la Juventus), y lo envió a entrenar con las reservas. ¿Se atreverá a tomar medidas similares con Neymar? ¿Habrá una multa económica o simplemente se le abrirá expediente? Como sea, en la capital francesa el 'Caso Neymar' está más vivo que nunca.
Por su parte, Griezmann anunció hace algunos meses que no seguirá jugando para el Atlético de Madrid y que pagaría su cláusula. De momento, lo segundo no se ha producido y, por lo tanto, los capitalinos siguen pagándole el sueldo. En consecuencia, el ex de la Real Sociedad debería cumplir con sus obligaciones y tendría que haber acudido al inicio de la pretemporada como el resto de sus compañeros. El Atlético ya anunció que no aceptará ninguna negociación y que el punta campeón del mundo en Rusia 2018 sólo se irá abonando los 120 millones de euros de su cláusula.
DEMBÉLÉ, EL ÚLTIMO REBELDE EN LLEGAR AL BARCELONA
El último de los rebeldes en llegar al Barcelona, que nunca había pagado tanto por un futbolista como lo que pagó por Ousmane Dembélé hace dos veranos, fue el ex delantero del Borussia Dortmund . Los 105 millones de euros (más variables) que desembolsaron en el Camp Nou pudieron haber sido sólo 15 un año antes, pero el joven atacante francés tenía otros planes. No quiso ser suplente de la 'MSN' y la jugada no le salió nada mal: 12 meses después se convirtió en el segundo fichaje más caro de la historia, sólo superado por el traspaso de Neymar al PSG (222 millones).
A mediados de 2017, Dembélé dio un golpe sobre la mesa y se plantó ante la directiva del Borussia Dortmund para abandonar la Bundesliga y llegar a LaLiga. Eso le costó la crítica de sus compañeros. Sokratis, por ejemplo, decía a Kicker que “Ousmane debe darse cuenta de que ningún jugador es más grande que el equipo". A la cuenta bancaria del ambidiestro Dembélé seguramente no le importó. Mucho menos al Borussia Dortmund, que hizo un negocio espectacular.
Pero no era la primera vez que Dembélé se declaraba en rebeldía por un traspaso. El internacional galo había tensado la cuerda en el verano de 2015 porque tanto el Benfica como el Red Bull Salzburg le ofrecían mucho más dinero del que ganaba en el Stade de Rennes, su entonces club. Pero los de la Ligue1 evitaron su salida subiéndole el salario y, también, elevándole la cláusula, que pasó de tres a cinco millones de euros. Su progresión era indiscutible y, tras su gran campaña 2015-16 en Francia, Robert Fernández intentó su contratación. El entonces secretario técnico del Barcelona, sin embargo, no pudo convencer al chico por el que también pujaba el Bayern de Múnich. Dembélé acabó en el Dortmund, que pagó 15 millones al Stade de Rennes después de una polémica maniobra: los franceses forzaron un cambio de agentes del futbolista e incluyeron una nueva cláusula. Así las cosas, firmó por cinco años con los alemanes, entonces dirigidos por Thomas Tuchel.
Evidentemente, Dembélé no cumplió el contrato con los alemanes y aterrizó en 2017 en el Camp Nou. ¿Serán Neymar y Griezmann los próximos rebeldes en llegar al campeón de LaLiga?
