Correctivo público del juez de Competición a la versión y alegaciones del Betis

Jordan Betis Sevilla Copa del Rey 15012022Getty Images

La sanción de Competición al Real Betis tras los incidentes durante el pasado derbi sevillano es diáfana: ordena la clausura del Villamarín para los dos próximos partidos del Betis como local, teniendo que jugar en otro estadio ante el Villarreal (5 de febrero) y RCD Mallorca (20 de febrero), o los cuartos de final de Copa del Rey, si el sorteo determina que tenga que jugar en casa. Es decir, que el Betis podría, por ejemplo, irse a jugar como local al estadio de La Cartuja y jugar allí ante su público.

Las alegaciones contra Lopetegui, sin fundamento jurídico

Sin embargo, la resolución de juez único del Comité de Competición resulta un serio vaparalo contra los argumentos del Real Betis. En todos sus fundamentos, el juez desacredita las alegaciones del cuadro verdiblanco, una por una. Respecto a la actuación de Julen Lopetegui en los incidentes, el juez considera que lo que han presentado como pruebas contra el entrenador del Sevilla FC no tienen suficiente fundamento jurídico y que ni siquiera proceden, porque no tiene nada que ver con el hecho del lanzamiento de la barra de PVC que impactó contra Joan Jordán.

Imposible desacreditar el parte médico

Además, el juez profundiza en sus fundamentos y explica que las alegaciones que el Betis aporta, sospechando de las reacciones lesivas que ofrecía Joan Jordán, están carentes de la fuerza probatoria necesaria como para desacreditar el contenido del informe médico emitido por el especialista del Hospital Quirón en el que consta como diagnóstico la existencia de un traumatismo craneoencefálico y recomendación de observación domiciliaria, así como tampoco desvirtúa el contenido del acta arbitral que refleja que el jugador fue objeto de un impacto en su cabeza con una barra lanzada por la afición local.

El juez considera que la sospecha lanzada por el Real Betis Balompié referente a que terceros hubieran podido inducir en la reacción del futbolista agredido podrá ser objeto, en su caso, de procedimiento independiente al presente, entendiendo este órgano que no procede enjuiciar, en este momento procesal, dichas conductas que el club desliza en sus alegaciones.

El tuit del Betis pudo ser "caldo de cultivo" previo al derbi

El juez suma y sigue: considera que el tuit del Betis contra los árbitros pudo actuar como "caldo de cultivo" previo al derbi y además, cree que hay una clara responsabilidad del club bético en lo sucedido, en tanto es el encargado de guardar el material de esta grada de animación desde la cual se lanzó el palo de la bandera.

El juez también se refiere a la grada de animación

En su resolución, el juez insiste. A pesar de que el Real Betis alega que “el objeto lanzado forma parte de las banderolas utilizadas por la grada de animación del Club, y que de manera permanente se encuentran custodiadas por el Club en una sala del Estadio habilitada al efecto” y que los objetos son completamente inofensivos, la afirmación sobre que es el propio club el que custodia el material que utiliza la denominada “grada de animación del club” (no olvidemos, los seguidores más radicales) viene a atestiguar que son los miembros del club los que proporcionan el material a sus seguidores más radicales por lo que, en este aspecto, parece probado que el club no adoptó todas las medidas de seguridad exigibles.

Y reitera en su escrito que “en adición a lo anterior, de la propia manifestación del Real Betis Balompié, SAD, al denominar “grada de animación del club” se desprende una indudable especial vinculación de ese sector de la grada con la propia entidad. Así, el propio club como custodio del material que exhiben sus seguidores en la “grada de animación del club” debería haber extremado la precaución”.

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Y de propina, en sus fundamentos, el juez especifica que  "en concreto, se ha podido saber que hasta en siete ocasiones los órganos disciplinarios competentes han incoado expedientes al club por cánticos de sus aficionados por actos notorios y públicos que pudieran atentar contra la dignidad y el decoro deportivos siendo que se han resuelto seis de ellos (el último aún no) con diversas sanciones económicas, en los cuales se ha determinado que el club sí incurrió en responsabilidad disciplinaria como organizador". Ahora el Real Betis tendrá que cumplir su sanción con el cierre del Villamarín.

Eso sí, la resolución y argumentos del juez único de Competición representan un severo correctivo al Real Betis.