Para cualquier atleta, no hay orgullo más grande que representar a su país en los Juegos Olímpicos. Escuchar las notas gloriosas del himno nacional y ver la bandera de su país de nacimiento en lo más alto, es quizás uno de los momentos con el que sueña todo deportista y por eso no necesitan una motivación adicional para buscar la conquista de una medalla.
Pero Corea del Sur es un caso distinto. Porque a pesar de que el sentimiento patriótico está presente en la delegación asiática, lo cierto es que los futbolistas de dicho país tenían un incentivo adicional para buscar, a toda costa, una presea en Tokio 2021: alcanzar un lugar en el podio les abría la posibilidad de reducir el tiempo o evadir el servicio militar obligatorio.
Las leyes de Corea del Sur establecen que todo ciudadano debe cumplir con el servicio militar antes de los 28 años. El adiestramiento tiene una duración de 21 meses, pero el periodo puede ser aún mayor y llegar a los 36 meses, dependiendo del área de las Fuerzas Armadas en las que participe, por lo que representa una amenaza para la carrera de cualquier deportista.
Sin embargo, desde hace un tiempo el gobierno surcoreano viene premiando a los atletas que "mejoren la imagen del país a nivel internacional". Todo comenzó en el Mundial Corea-Japón 2002, cuando el Ministerio de Defensa eximió de cumplir el servicio militar obligatorio a todos los integrantes de la Selección que obtuvo el cuarto lugar en la Copa del Mundo.
El caso de Son

Luego de la eliminación en la fase de grupos del Mundial Rusia 2018, las puertas parecían haberse cerrado para Son Heung-Min. El delantero de Tottenham no había cumplido con el servicio militar y con 26 años, las opciones de evadir esa responsabilidad eran prácticamente nulas.
Son había agotado casi todas las vías, menos una: los Juegos Asiáticos 2018. Obviamente tuvo el permiso de los Spurs para ausentarse durante tres semanas y representar a los Tigres de Asia en dicha competencia, la cual tuvo que tomarse como la más importante de su vida por todo lo que representaba para él.
Tras algunos tropiezos en la fase de grupos, Corea del Sur se impuso ante Irán en los octavos de final, luego con mucho sufrimiento ante Uzbekistán en cuartos de final y semifinales hizo lo propio ante Vietnam . Solo faltaba un obstáculo por superar para salvar la carrera de Sonny: Japón .
La final se definió en la prórroga, donde los surcoreanos se impusieron por 2-1. Son no pudo esconder su felicidad tras la victoria: " Creo que es el mejor día de mi vida" , dijo el crack del Tottenham con toda la razón del mundo. Después de todo, su vida como futbolista no se vería afectada.
El premio que recibió Son fue reducir el servicio militar a tres semanas. Y apenas se detuvo el futbol por la pandemia de coronavirus, el delantero aprovechó para ir a la isla de Jeju para cumplir con honores el entrenamiento militar que incluía prácticas de tiro y bayoneta, combate individual, entre otros.
Corea del Sur en Tokio 2021
(C)Getty ImagesLos jugadores de la Selección de Corea del Sur tenían una oportunidad inmejorable en estos Juegos Olímpicos. Ya instalados en los cuartos de final, tan solo necesitaban una victoria contra la Selección mexicana para llegar a las semifinales y quedar a un paso del podio, con lo cual habrían evitado el servicio militar.
El equipo venía mostrando un rendimiento excepcional a lo largo de la competencia: obtuvo el liderato del Grupo B con 6 unidades y además destacó por protagonizar un futbol dinámico, ofensivo y con la mayor producción goleadora de toda la fase de grupos. Los Tigres de Asia llegaban con la moral por las nubes.
"Es un equipo intenso, posiblemente más intenso que Japón . Corea llega bien al área, han goleado en los últimos partidos y tienen dos delanteros que son sus refuerzos. Me tocó ver un resumen del encuentro que pierden con Nueva Zelanda y si es por ocasiones, tuvieron que haber goleado", dijo Jaime Lozano previo al partido.
Sin embargo, el combinado asiático sufrió una dolorosa derrota ante México por 6-3. Corea del Sur quedó fuera de la competencia y muchos de sus jugadores vieron escapar la oportunidad de evitar el servicio militar obligatorio, lo cual representaba un incentivo adicional que va mucho más allá de la gloria deportiva.