Este domingo se emitió una exclusiva entrevista de TNT Sports con Claudio Bravo, arquero del Real Betis y la Selección chilena, que en conversación con el corresponsal del canal, Enzo Olivera, abordó diferentes temas, entre ellos, la posibilidad de convertirse en técnico y llegar algún día a tomar el mando del representativo nacional. Esto, luego que Pep Guardiola lo motivara a cumplir este objetivo.
“Me encantaría ser técnico y dirigir a la Selección. Necesito mucha preparación y hacer un camino largo y poder estar ahí. He tenido la vivencia y el recorrido, junto con la posibilidad de compartir con grandes técnicos y jugadores. Además he logrado éxitos en clubes y Selección, entonces me pregunto, ¿por qué no puedo estar ahí?”, indicó al citado medio.
Respecto al rol que tuvo en esto su ex entrenador en Manchester City, el oriundo de Viluco detalló: “Veníamos de una gira a Estados Unidos y Pep Guardiola me llama a su oficina. Me planteó la opción del día de mañana ser entrenador. Le pregunté, entre risas, si quería retirarme; pero me respondió que no, que había que proyectar cosas para futuro, que veía que tenía potencial para ser un buen entrenador. Así que me recomendó comenzar a tomar nota desde ya, en ese entonces (...) Fueron palabras importantes de uno de los mejores entrenadores del mundo”, dijo.
Por otra parte, el golero de los verdiblancos analizó la opción de volver al club que lo formó: Colo Colo. "Yo siempre he estado abierto a la opción de volver, nunca cierro las puertas de ningún lugar, y el tiempo dirá donde toca estar (...) Si me toca estar en Colo Colo en el futuro, feliz de volver y dar una mano. Donde me ha tocado estar he sido super profesional, y lo haría más aún en un lugar donde me conocen y viví una gran etapa de mi carrera".
En ese sentido, se refirió al mal momento que atraviesa el Cacique, que podría perder la categoría por primera vez en su historia. "No me imagino a Colo Colo en la B porque nunca los he visto en esta situación. Como colocolino no se te pasa por la cabeza verlos en un momento tan expuesto como el de hoy (...) A mí me tocó estar en un momento del club donde la situación era muy precaria. Éramos un grupo joven que lo único que aspiraba era salir campeón. No teníamos ni agua caliente, pero habían ganas de sacar al equipo adelante", contó.
También, el exBarcelona recordó lo complejo que fue su participación en la Copa Bicentenario de 2016, por problemas familiares y físicos. “Tuvimos el tema médico de mi hija Ema, que nos duró por cerca de un año. Por la preocupación me había lesionado el gemelo (...) Me acuerdo haber hablado con Juan (Pizzi) y plantearle la opción de no viajar a Estados Unidos por el problema que teníamos en casa. Me dijo que lo pensara (...) Tomé la decisión en Chile, llamé a Pizzi tres días antes de viajar y le confirme: ‘Voy’. Llevaba más de un mes lesionado y sin entrenar, físicamente un desastre y la cabeza en casa”.
Y agregó: “La única vez que lloré en una cancha fue luego de la final de la Copa Bicentenario. Mete el gol el Nico, el último, corro hacia el córner, con los brazos al cielo y me pongo de cabeza en el piso a llorar. Debe ser el único momento en mi vida que lloré en una cancha, no tengo otro recuerdo. Se me caen las lágrimas por lo que me había tocado vivir, de estar lesionado, de haber tenido el problema con mi hija. Ser un desastre en los primeros partidos y que todos te tiren, a dar vuelta la situación”.
Finalmente, comentó sobre la salida del técnico Reinaldo Rueda. "Hay que estar en la piel del entrenador. Muchas veces estamos en el papel del jugador pero no al otro lado. Lo mismo pasa con la parte dirigencial. En Sudamérica es muy complejo y demanda mucho", cerró.

