Es sabido que Reinaldo Rueda tiene como misión cambiar el rostro de la Selección chilena y tener nuevos nombres de cara a los procesos venideros. Esto, ya que la generación dorada va sumando edad, y es necesario tener alternativa.
Por eso es que para enfrentar a Perú y México, el colombiano tuvo una citación de tres portero, y todo nacidos fuera del país. Gabriel Arias, Fernando de Paul y Lawrence Vigouroux.
Tres nombres que buscan ser los sucesores de Claudio Bravo y Johnny Herrera, los dos porteros históricos que se alzaron con la Copa América 2015 y Centenario en 2016.

Arías, de gran pasar en Racing Club, tiene en su sangre genes chilenos, ya que sus abuelos son procedentes de esta larga y angosta faja de tierra. Hoy por hoy, es el llamado a ser el 1, o al menos así se vislumbra luego de responder, y con creces, en la gira por Asia.
Fernando de Paul, nació en Álvarez, Argentina, pero ha realizado toda su carrera profesional en Chile. Comenzó en San Luis de Quillota, y ahora es el segundo portero de Universidad de Chile, donde es el reemplazante natural de Herrera, quien en 2019 termina su contrato. Con 38 años, el Samurai azul dejaría la actividad.
Más atrás aparece Larence Vigouroux, el espigado y delgado portero que nació en Inglaterra. Jugador que tiene triple nacionalidad. Primero, la inglesa por nacer ahí, la chilena por su padre y la jamaiquina gracias a su madre.
Multiculturalidad de la Selección chilena, la cual es un reflejo de su sociedad, la que día a día integra a inmigrantes quienes llegan al país por un mejor pasar.
